Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Joan Trian Riu, consejero directivo de RIU Hotels & Resorts

«Las amenazas de Trump añaden más incertidumbre al turismo en América»

Londres, Phuket y Zanzíbar son los tres puntos en los que RIU estrenará hoteles en 2026. El primero ya fue presentado esta semana, mientras que los de Tailandia y Tanzania, explica Trian, se harán esperar un poco más

Joan Trian Riu durante la entrevista en la central de RIU en Platja de Palma | Foto: P. Pellicer

| Palma |

Joan Trian Riu (Palma, 1983) encabeza la cuarta generación de la famosa hotelera mallorquina. Con 42 años, es el miembro de más edad de la hornada de cinco primos llamada a dar el relevo a Carmen y Luis Riu, su madre y su tío. Actualmente es consejero directivo y, desde el año pasado, director ejecutivo de Operaciones en América. Asimismo, ha asumido la representación institucional de la empresa.

¿Cómo está siendo el proceso de relevo generacional en la cadena y cuándo está previsto que culmine?
Carmen Riu se jubiló el verano de 2024 y ahora Luis Riu es el consejero delegado único. Mis primos y yo tenemos áreas de responsabilidad cada uno y nos estamos preparando para el día en que Luis se jubile. ¿Cuándo pasará eso? No lo sé, es un proceso que tardará lo que tenga que tardar. Lo estamos haciendo todo estructuradamente y con ayuda externa que nos aconseja. Estamos preparando a la empresa para pasar de dos accionistas de control que además gestionan la empresa a una familia de primos accionistas.

¿Cómo está viviendo ese proceso en lo personal?
Para mí está siendo un proceso natural en el que voy adquiriendo más responsabilidades. Está la parte profesional y la familiar y ambas se solapan. No estamos de acuerdo en todo y no es lo mismo no estar de acuerdo con tu jefe, tu compañero o alguien del trabajo que con tu madre, tu tío o tu primo, con los que te tienes que sentar a comer en la misma mesa el domingo o el día de Nochebuena.

¿No tienen la norma de no hablar de trabajo en la mesa?
No hay esa regla: sí se habla de trabajo. Desacuerdos en general y en lo principal no tenemos, pero algunas fricciones sí y, a veces, no son por cosas menores.

¿Qué balance hace de la temporada turística y cuál es su previsión para 2026?
A nivel global hay que decir que de no ser por el huracán de Jamaica hubiese sido un año récord seguro, y ahora eso no está claro todavía. La verdad es que ha sido mejor año en la parte mediterránea y atlántica que en la parte americana, que ha sufrido más la incertidumbre por las tarifas de Trump. En la parte europea, el 2025 ha sido de récord y parece que 2026 será, como mínimo, igual. Los números apuntan a una ligera mejoría, no tanto por capacidad sino por precios, con un aumento de en torno al 2 %. Aunque esto va por barrios.

¿La demanda sigue tirando lo suficiente para justificar más aumentos de precios?
Sí, porque estamos en una situación de lleno total y lo único que puedes hacer es subir los precios. El otro día hablaba con un director de un agroturismo que me decía que en 2025 se habían pasado de precio y no habían llenado todo lo que querrían, por lo que este año iban a bajar precios. Insisto, esto va por barrios, aunque en general estamos en una situación de privilegio.

Los datos señalan al turismo alemán y de familia como los perfiles más resentidos este año en Mallorca. ¿Coincide con su percepción?
En los meses de julio y agosto sí que hemos seguido teniendo un perfil más familiar. A principios de temporada es más joven, entre otras cosas porque los precios son más bajos. En los meses menos estacionalizados hay más variedad de clientes: algún británico, franceses, polacos y europeos del Este, asiáticos...

Es director de operaciones en América, donde RIU cuenta con hoteles en países como México, Costa Rica, Panamá, República Dominicana o EEUU. ¿Cómo está afectando la crisis de Venezuela en la industria turística de la región?
El día de la operación militar se cerró el espacio aéreo y las incidencias se limitaron a uno o dos días. De momento no vemos cancelaciones. El ritmo de reservas no se está viendo afectado y la situación es normal. Aunque a nivel empresarial lo seguimos viendo todo con incertidumbre.

Ya se habrán acostumbrado a trabajar así.
La verdad que sí, pero pensaba que ya habíamos llegado al máximo posible de incertidumbre y ahora he visto que no. ¿Qué puede pasar en Cuba como destino turístico? ¿Puede implosionar? No lo sé. Trump ha amenazado a Cuba, Colombia, México… Esas amenazas añaden más incertidumbre, pero de momento lo único que podemos hacer es seguir trabajando con normalidad.

Hablando de Latinoamérica, el Tribunal Ambiental Administrativo de Costa Rica ha ordenado a RIU derribar parte de un complejo que invadía un manglar. ¿Mantiene que van a recurrir?
RIU recurrirá la decisión. Como se ha informado, la empresa no comparte la resolución, que no es firme, y ejercerá todos los recursos y acciones legales pertinentes para hacer ver las inconsistencias que contiene.

Carmen Riu ha sido una de las pocas voces hoteleras que ya advertía de la masificación en Baleares incluso antes de la pandemia. ¿Comparte su preocupación?
Sí, desde luego. Mallorca es un territorio limitado y sabemos lo que pasa en los meses de mayor afluencia. También vemos comercios tradicionales en Palma o en pueblos que desaparecen y se cambian por franquicias internacionales o, simplemente, por sitios donde te ponen una tostada con aguacate, que es más de lo mismo. La sociedad está bastante de acuerdo en esos problemas, pero se tienen que tomar decisiones valientes. ¿Tenemos capacidad de carga? ¿Qué hacemos para definirla y qué medidas tomar para que se cumpla? Lo que está claro es que si no hacemos nada esto no será sostenible.

¿Subir la ecotasa es una de esas medidas?
No creo que sea una medida que sirva para regular la afluencia de visitantes. Podemos debatir si toca o no toca: si quieres aumentar el importe vale, pero no es una herramienta para regular los flujos de turistas. Y ha de ser finalista, que haya una relación directa con reducir los efectos negativos del turismo y mejorar las infraestructuras afectadas por esta actividad.

¿Cómo combate RIU la falta de personal?
El problema lo tenemos con el personal eventual que viene a hacer la temporada. Es complicadísimo porque se junta el problema de la vivienda con el de la falta de relevo generacional. Los jóvenes están desencantados con el sector y les gusta más ir a la playa que a trabajar. Y el trabajo de hotel, es duro. ¿Cómo suplimos eso? Aumentamos la productividad, dando servicio con menos gente. Eso hace que el servicio se vea afectado, porque menos personas dan un peor servicio. Y como los desencantados son los más jóvenes, los veteranos, que nunca fallan, son los que están tirando del carro.

¿Están facilitando alojamiento al personal de temporada para contrarrestar la falta de vivienda?
En Formentera tenemos viviendas para los trabajadores, pero eso es algo que diría que está en el ADN de RIU. Cuando abrimos un hotel en 1992 en Punta Cana, o hacías viviendas allí o no podías tener personal, porque estaba en medio de la selva.

La patronal hotelera y grandes nombres como Meliá acusan al Govern de ser demasido permisivo con el alquiler turístico. ¿Usted sería más restrictivo?
Pienso que primero debería quitarse de en medio todo lo ilegal, porque si nos lo cargáramos igual ya no tendríamos el problema de la masificación. Por lo demás, desde el punto de vista empresarial, me gustaría que hubiera menos viviendas vacacionales, aunque también puedo entender que a la gente le salga a cuenta alquilar su vivienda. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, un hotel es mucho más eficiente en el uso de recursos que una vivienda vacacional.

El apunte
Enrique Fueris

La cultura laboral de RIU: no permite el teletrabajo por solidaridad con el personal que ha de estar a pie de obra

Enrique Fueris

La media de edad de la plantilla de RIU ha envejecido, reconoce Trian, por falta de relevo generacional. No obstante, apunta que en los problemas de la empresa para captar nuevo talento confluyen varios factores. Uno de ello es la política que veta el teletrabajo. «En RIU no permitimos el teletrabajo porque somos una empresa que tiene 50.000 empleados y el 99 % no puede teletrabajar». Trian explica que es un tema de cultura empresarial. «Nos hemos de solidarizar con los que están en el hotel.Teletrabajar no sería ético ni solidario. Y nos cuesta atraer ingenieros, administrativos o informáticos porque competimos con empresas que sí ofrecen teletrabajo».

4 comentarios

Cansado de este circo Cansado de este circo | Hace un mes

Empieza a ser hora de que, todas estas cadenas hoteleras, retornen a nuestra tierra parte de la riqueza que obtuvieron y obtienen gracias a la maravilla de sus paisajes y que, en muchos casos, han destruido... y a muchos de ellos, sobretodo a sus descendientes, un poco más de humildad no les estaría de más.

user baixamaner | Hace un mes

Vist que als EEUU la policia pot matar impunement a qualsevol que es creui en el seu cami i quedar-se tan ample, millor no anar-hi.

user tom meu | Hace un mes

Cuanto daño ha hecho la izquierda, y cuanto daño le queda por hacer, porque sus relatos, se mantienen. Por ejemplo con esto de Trump y Maduro... Ellos, los superiores morales y éticos condenan lo que hizo Trump, pero ya les venía bien (porque son de su mismo ramo de ultra izquierda) lo que hacía Maduro en Venezuela, con toda su gente en la miseria y el encarcelamiento de sus opositores, todo es ok, no? Dónde está la superioridad moral y ética? Solamente en su cabeza.

user Toñitos | Hace un mes

Tranquilos, señores empresarios hoteleros. Ahora os podréis forrar más aún en Cuba y Venezuela. Pero dejad de escupir a las familias que tienen una sola vivienda vacacional legal.

Lo más visto