La organización sindical ACAIP-UGT ha lanzado una seria advertencia sobre la pérdida de efectivos en los centros penitenciarios de las Illes Balears y con especial incidencia en la cárcel de Menorca, tras la resolución del Concurso General de Servicios Periféricos 2025. El proceso ha provocado una salida masiva de funcionarios hacia la península, dejando a las prisiones del archipiélago en una situación cada vez más comprometida.
Aunque el problema afecta a todas las islas, el caso de Menorca destaca por su gravedad. En total se han acogido a este concurso de traslado hasta 35 funcionarios del centro penitenciario de la Isla que se marcharán este mes de abril a otro destino de España, y por contra solo vendrán a la Isla cuatro funcionarios.
Esto agrava un déficit estructural que sitúa al centro al borde de una situación operativa crítica, más teniendo en cuenta que muchos de los que se marchan de la Isla son funcionarios veteranos. Según los datos facilitados por el sindicato, la cárcel menorquina debería contar con 128 plazas entre personal funcionario y laboral, de las cuales 53 están vacantes, lo que representa que el 41 por ciento de las plazas están sin cubrir.
El impacto no es menor en otras islas. En Mallorca, con una plantilla teórica de 511 trabajadores, hay 81 vacantes (16 %), después de que esté prevista la salida de 72 trabajadores frente a 15 incorporaciones. En Eivissa, la situación también es preocupante: 38 plazas de las 111 sin cubrir (34 %), tras un saldo negativo en traslados de 29 salidas frente a solo 2 llegadas.
Entorno más tenso
Desde el sindicato se advierte que esta dinámica supone una fuga de personal cualificado que afecta directamente al funcionamiento de los centros. La reducción de plantillas está generando un entorno laboral más tenso, con un aumento significativo de la carga de trabajo y consecuencias en la salud mental de los empleados, como ansiedad, estrés e inestabilidad emocional.
Además, la falta de personal incrementa los riesgos en materia de seguridad, ya que como recuerda el sindicato «menos efectivos implica menor capacidad de control ante situaciones conflictivas, mayor probabilidad de incidentes y dificultades para mantener los protocolos establecidos».
Otro de los factores clave señalados por ACAIP UGT es la insularidad, que continúa dificultando la cobertura y retención de plazas. La lejanía geográfica, unida a condiciones laborales exigentes, convierte a Balears en un destino poco atractivo para muchos funcionarios, perpetuando así un problema estructural que, según el sindicato, requiere soluciones urgentes.
En este contexto, Menorca se posiciona como el punto más vulnerable del sistema penitenciario balear, con un déficit que amenaza seriamente la operatividad del centro y la seguridad tanto de trabajadores como de internos.
Que requieren de cocineros; y personal de limpieza; y quizás mantenimiento ? Que lo hagan los reclusos, que ya tienen vivienda gratis.