La Agrupación de Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) en Baleares se desmarca por completo de las tesis defendidas por la patronal estatal, Unauto, de quien considera que «únicamente representa y defiende los intereses de Uber: está a sus órdenes». La postura de las empresas de las Islas se alinea por completo con la del sector del taxi, defendiendo la necesidad de bloquear las 10.000 solicitudes de plazas de VTC que el Govern recibió en 2023.
Así lo expresa el presidente de la agrupación balear, adscrita a la Federación Empresarial Balear del Transporte (FEBT), Miquel Ramis, quien advierte sobre los riesgos de abrir la puerta a una avalancha de autorizaciones en un territorio tan limitado y ya saturado como el del Archipiélago. «Sería una locura que no solventaría el problema, sino todo lo contrario: agravaría la saturación», señala Ramis para subrayar que «los transportistas de aquí siempre hemos abogado por que el mercado esté regulado».
Las empresas del sector en Baleares quieren dejar claro que su postura está con el discurso de la contención, apostando por un proceso garantista que otorgue las licencias en base a índices de población, de infraestructuras viarias y de contaminación ambiental.
En ese sentido, quieren dejar claro que su modelo de negocio es completamente diferente al de plataformas como Uber, Bolt o Cabify, ya que se basan fundamentalmente en empresas pequeñas que ofrecen servicios de recogida de turistas para realizar trayectos entre el aeropuerto y el hotel, la mayoría de veces en furgoneta.
Después del desembarco de Uber en Mallorca e Ibiza en 2022, las otras dos grandes plataformas que operan en España, Bolt y Cabify, han estado realizando movimientos para hacer lo propio. Bolt, concretamente, ha estado tanteando a empresas locales para introducirse a través de flota ya existente.
La preocupación en el sector, por tanto, es evidente. Y se teme que la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) que obliga al Govern a atender las 600 peticiones de licencia denegadas a Moove Cars la pasada legislatura se convierta en el punto de inflexión que posibilite la llegada de una cascada de autorizaciones.
Por su parte, el presidente de Unauto, José Manuel Berzal, señaló la pasada semana en estas páginas que «está contrastado por estudios que hay una escasez de oferta de servicios» en Baleares, al tiempo que exigió al Govern que no se deje llevar por las reclamaciones de los taxistas. «No se puede dejar esto al libre albedrío, pero tampoco hacer normativas al dictado del sector del taxi ni de las VTC».
La tramitación de licencias de taxi y VTC está suspendida hasta que se apruebe el nuevo decreto de taxi y VTC, cuya tramitación está muy avanzada. El documento ya fue validado por el Consell Balear del Transporte en septiembre, órgano que agrupa a las asociaciones locales del taxi y VTC, además de otras agrupaciones sindicales y ciudadanas. La patronal Unauto lleva tiempo intentando establecer una delegación en las Islas que le abriera la puerta a las negociaciones del Consell del Transporte (y, por tanto, tener presencia, voz y voto), pero hasta el momento no lo ha conseguido.
Aunque la sentencia del TSJB obliga a dar respuesta a las 600 peticiones denegadas por el anterior Govern, ello no implica su sistemática autorización. Por lo pronto, los taxistas han sugerido posibles vías legales que ayudarían a bloquear la penetración de las plataformas de VTC, aunque toda estrategia deberá orbitar en torno al decreto en ciernes.
Así, el Govern mantiene que Baleares, «como territorio insular, limitado y protegido», no puede asumir «un alud» de nuevas autorizaciones de VTC, por lo que confía en que ese futurible pueda bloquearse definitivamente a través del primer decreto de taxi y VTC de la historia de Baleares. «Confiamos en que nuestro territorio insular limitado y protegido tendrá las licencias de taxi y VTC que necesite y pueda asumir», señalan desde el área de Mobilitat de la Conselleria que dirige José Luis Mateo. Las mismas fuentes admite, asimismo, que la sentencia del TSJB «no es una buena noticia», aunque defiende que durante esos dos últimos años se han estado «haciendo los deberes» de cara a blindar el Archipiélago.
Abraxas101Falso.