El Govern mantiene su escepticismo tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado para presentar a las CCAA la reforma del modelo de financiación. El vicepresidente, Antoni Costa, ha lamentado este miércoles que el proceso «empieza mal», pero por otro lado no esconde su alivio por el hecho de que el Ministerio esté dispuesto a negociar la propuesta, incluyendo uno de los aspectos que más preocupaban al Ejecutivo de Marga Prohens: los mecanismos contra el 'dumping' fiscal, que en Baleares amenazaban la supresión del impuesto a las herencias.
Costa ha viajado a Madrid acompañado del director general de Presupuestos y Financiación, Bartomeu Alcover, y la directora general del Tesoro, Política Financiera y Patrimonio, Susana Pérez. El Govern había expresado sus reservas ante la sospecha de que la propuesta que presentó la ministra María Jesús Montero no admitiera cambios por haberse pactado ya con Esquerra Republicana. Finalmente no ha sido así y parece que el Ejecutivo sí está dispuesto a negociarla. En ese contexto Baleares «entrará en la negociación».
Con todo, el conseller balear advierte que este proceso «ha empezado muy mal», una protesta que ha trasladado en la reunión: «No se puede empezar negociando con el separatismo. No se puede negociar pensando sólo en una comunidad y dejando las migajas para las demás».
El titular de Hisenda añade que el planteamiento del Gobierno no ha tenido en cuenta ninguna de las reivindicaciones de Baleares, como que se tenga en cuenta la población flotante y el crecimiento demográfico en el cálculo de necesidades de gasto, o que se respete el principio de ordinalidad. El Govern mantiene como línea roja su autonomía tributaria, por lo que Costa ha querido dejar muy claro en la reunión que no aceptarán recuperar el impuesto de Sucesiones y Donaciones. «La ministra nos ha dicho que esto es una cuestión que podemos negociar», ha explicado Costa.
Por ello Baleares se mantendrá en el proceso, aunque no abandona su desconfianza, pero Costa expresaba «esperanza» en poder introducir en el modelo las reivindicaciones del archipiélago. «Esto es lo que intentaremos a partir de ahora. Nos dicen que con el nuevo sistema tendríamos otros 400 millones, pero si hubieran tenido en cuenta las reclamaciones que hacemos desde Baleares, estaríamos hablando de una mejora de cientos de millones más. Y desde el Govern no estamos dispuestos a renunciar a ellos», ha dicho. El Estado abrirá ahora una ronda de reuniones bilaterales de carácter técnico con cada región.
Negociar con esta pandilla de Sánchez y Montero es muy peligroso, porque no son de fiar.