La Conselleria de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social está trabajando conjuntamente con empresas y sindicatos en un plan transversal para reducir el absentismo laboral. Básicamente, la estrategia se bifurca en dos líneas de acción principales: el fomento de políticas de conciliación y la agilización de la atención médica.
El Observatorio del Absentismo y la Conciliación nació en el marco de la negociación colectivo del sector de la hostelería, aunque se pretende que el trabajo que se desarrolle en su seno se extienda a todos los sectores económicos. Dos conceptos, absentismo y conciliación, que, para la consellera Catalina Cabrer, «van inevitablemente ligados».
De hecho, explica, «las empresas piensan que aplicando medidas de conciliación más favorables disminuiría el absentismo que tenemos». Según los datos del Govern, el absentismo en el sector hostelero pasó de un 11,6 % en 2023 a un 14,8 % en 2024 (mediciones realizadas durante los ocho meses de mayor actividad turística). «Es un tema que preocupa mucho a las patronales», indica Cabrer.
El Observatorio, constituido a finales de noviembre, celebrará su primera reunión este mismo mes de enero. En ese encuentro deberán debatirse iniciativas de esta índole con patronales y sindicatos. Otra vía de intervención considerada crucial es la de la atención sanitaria. La falta de personal y las carencias de este sector en Baleares son uno de los factores clave del alargamiento de las bajas.
Se trata de un problema estructural que debe combatirse desde la iniciativa pública, defiende Cabrer al subrayar que «son las mismas administraciones públicas las que deben ser capaces de reducir la espera y la duración de todos estos procesos: no tenemos que demonizar a los trabajadores, sino ver de qué manera podemos agilizar esos procesos de incapacidad temporal que a veces duran más de la cuenta». Entre los mecanismos que el Govern planea activar para conseguirlo, detalla, está el de hacer más atractivas las plazas de inspector médico para así disponer de más efectivos.
También se considera clave que las mutuas y la sanidad pública compartan datos. De hecho, las pruebas médicas para las bajas ya pueden hacerse desde el año pasado en las mutuas, lo que convierte al Archipiélago en un territorio pionero en todo el Estado en este apartado. «De este modo conseguimos que se desatasque la sanidad pública». Un grupo de trabajo adicional en el que participa el Ib-Salut, el Ibassal y el Instituto Nacional de Seguridad Social es el encargado de explorar estas vías para agilizar altas y bajas.
La cuestión del absentismo ha sido, de hecho, uno de los argumentos empresariales más recurrentes durante las negociaciones colectivas. También lo fue en el caso del convenio de hostelería, sirviendo además como contrapeso a las demandas de reducción de jornada por parte de los sindicatos. La reducción de jornada en el futuro estará por tanto supeditada a la reducción del absentismo, el mal en ascenso del que tanto se quejan los empresarios.
Las negociaciones de convenios laborales de 2025 se tradujeron en acuerdos con una jornada media pactada de 1.767 horas, según los datos del Ministerio de Trabajo. La estadística desagregada del Govern especifica que la jornada promedio por semana fue 38,7 horas.
Una media rebajada por el sector público, que pactó una jornada de 36,2 horas semanales frente a las 39,2 % del sector privado. Asimismo, las subidas salariales fueron del 5,6 %, la media más alta de España. «Son datos importantes que nos animan a seguir trabajando conjuntamente con empresas y representantes de los trabajadores», señala Cabrer.