Felipe-nombre ficticio- que tiene enanismo y raquitismo, estaba durmiendo tranquilamente en su vivienda de Felanitx la pasada madrugada del 11 de enero. Alrededor de las 3.00 horas, su calma se truncó. El hombre escuchó unos fuertes ruidos, por lo que salió de su habitación para ver lo que ocurría.
Tres policías locales estaban dentro de su casa y, según ha explicado a Ultima Hora le agredieron, le insultaron diciéndole cosas como «puto enano, no vales nada» e ignoraron sus peticiones de ayuda. «Me dio un ataque de ansiedad y no podía respirar, necesitaba asistencia y no me la ofrecieron».
Felipe convive con su sobrino de 37 años. Según cuenta, su familiar tuvo problemas con un hombre de la localidad, que acudió a las autoridades para denunciar que le estaba amenazado y que en el domicilio se vendían drogas, motivo por el que los agentes acudieron a la casa.
«Abrí la puerta y vi que estaban pegando a mi sobrino. Les dije: ‘¿Qué estáis haciendo?,¿por qué le pegáis? Si él no ha hecho nada’». Fue entonces cuando, según su versión, los agentes comenzaron a meterse con él: «Me dijeron: ‘Tú te callas’ y me dieron empujones’».
Felipe, que mide cerca de 1.20 metros y pesa alrededor de los 25 kilogramos, asegura que se sintió «indefenso». Narra que los policías entraron a las habitaciones, incluida la suya, y tiraron toda la ropa al suelo. Además, fueron a la cocina y requisaron varios cuchillos
Independientemente de las circunstancias entre el sobrino y los funcionarios, Felipe asegura que no hizo nada. «Me trataron como una mierda, tenían muy poco respeto, se creen mucho por su uniforme, espero que se lo quiten».
Tras las agresiones, en las que según Felipe le empujaron, tiraron contra una silla e insultaron, comenzó a encontrarse realmente mal, con temblores y dificultad para la respiración. Estaba teniendo un ataque de pánico: «Me asfixiaba y nadie me ayudó. Tenía mucho frío, traté de ir a por mi chaqueta y me volvieron a empujar. Me dijeron: ‘Que te he dicho que no te muevas, puto enano de mierda’».
Su sobrino estaba fuera de la casa, discutiendo con los agentes, por lo que no pudo presenciar lo que ocurrió dentro. «¿Por qué hicieron esa maldad conmigo?, ¿para hacerme daño? ¡Pues claro que me lo hicieron!», dice el afectado, que ha interpuesto una denuncia contra los policías en la Guardia Civil.
Los días posteriores al incidente tampoco han sido fáciles para él, según explica, puesto que ha estado con «insomnio, ansiedad y temblores». De hecho acudió a un centro hospitalario, donde le recetaron Sertralina, un ansiolítico y antidepresivo. «Me gustaría dar visibilidad a mi caso para que ayudaran a otras personas como yo a las que le están haciendo lo mismo», finaliza.
MallSabes si es verdad lo que dice? O no te importa? Cuando los necesites seguro que los llamas