Joan Estrany (Inca, 1976) es catedrático de Geografia Física en la UIB y director del Centre Observatori de Riscos Naturals i Emergències de les Illes Balears, RiscBal.
¿Cuál es el origen de RiscBal?
—La UIB se dedica a la investigación básica. En el ámbito de la Geografía Física, un grupo de investigadores nos dedicamos a la hidrología y la geomorfología. A partir de aquí, hemos ido desarrollando proyectos de investigación y ampliando nuestra red de estaciones de control. Por ejemplo, después del gran incendio de Andratx, en 2013, en un mes montamos una red de control del proceso de recuperación de una cuenca determinada de esa zona, midiendo flujos de agua y sedimentos. En 2015 ya contábamos con 34 estaciones, entre ellas una en el Torrent de ses Planes, en Sant Llorenç. Con la gran inundación de octubre de 2018, la estación aguantó y por primera vez dispusimos de datos durante un episodio catastrófico. Con un modelo nuestro de flujos de agua y sedimentos, determinamos las zonas donde podía encontrarse el cuerpo del niño desaparecido durante las inundaciones. Gracias a nuestro modelo, el cuerpo fue encontrado cuando ya se estaba montando un dispositivo para buscarlo en el mar. Lo mismo podremos hacer en caso de desaparecidos en el Torrent de Pareis. A partir de Sant Llorenç, establecimos un convenio de colaboración entre la UIB y Emergències para crear un sistema de alerta temprana y ya podemos hablar de un observatorio de riesgos naturales y de la puesta en escena de RiscBal.
¿Sólo para inundaciones?
—En 2021, el convenio se refería únicamente a un sistema de alerta temprana de riesgos de inundaciones, pero en 2023 se firmó un encargo de gestión para el resto de riesgos naturales: incendios forestales, riesgos climáticos y movimientos gravitacionales: caídas de rocas o desprendimientos.
¿Con cuántas estaciones de control cuenta ahora RiscBal?
—A través de diferentes proyectos y financiaciones, ahora contamos con prácticamente un centenar de estaciones en todas las Islas para el control de todos los riesgos. Son de dos tipos: geometeorológicas e hidrométricas. Por ejemplo, en la cabecera de la cuenca de de ses Planes, en Sant Llorenç, si detectamos un 33 % de humedad en el suelo, ya sabemos que el torrente empezará a llevar agua. A partir de aquí, Protecció Civil de Sant Llorenç ya tiene un primer aviso de que algo está pasando en la cabecera del torrente. Todo ello es replicable en todas las Àrees de Risc Potencial Significatiu d’Inundació. Todas las zonas oficialmente reconocidas como inundables en Baleares están controladas por nuestro sistema, incluyendo cuencas en las que históricamente ha habido inundaciones o que han sido urbanizadas.
Supongo que no es lo mismo controlar una cuenca mediterránea que otra del norte de Europa.
—No. Para empezar, en el norte de Europa hay ríos permanentes y eso supone un caudal de agua como condición de base. En Baleares, como área mediterránea, nuestra condición de base puede ser un torrente seco, que es lo que pasó en Sant Llorenç, donde en septiembre habían llovido 7 u 8 litros. El dicho popular dice: Setembre s’endu els ponts o eixuga les fonts. Cuando el 9 de octubre llovieron 300 litros en cuatro horas, se superó el umbral de generación de escorrentía en la cuenca y fue cuando se produjo el desastre. Así, en cuencas como las nuestras, todo esto es muy difícil de simular, por lo que hay que hacer un trabajo muy específica en cada una con valores reales y sus variables.
No parece que la inversión en estaciones de control sea muy costosa en relación al servicio que pueden dar.
—Además del valor añadido del conocimiento científico, una estación puede costar unos 10.000 euros, pero la información que genera puede salvar vidas, sobre todo si ganamos tiempo de anticipación, integrando las variables que pueden aportar las diversas instituciones implicadas. Luego, el órgano responsable, en este caso el Govern a través de Emergències, tomará las decisiones que considere pertinentes.
Un ciudadano, si recibe un aviso, debería hacerle caso.
—Sí, el ciudadano también debe asumir su responsabilidad y no coger el coche ni atravesar el vado de un torrente si le han recomendado lo contrario. En la aplicación de RiscBal incorporaremos todos los vados y pasos a nivel de la red viaria, y el usuario podrá ver si en ese punto va a haber agua en un tiempo determinado.
«Una estación de control puede costar unos 10.000 euros, pero el valor añadido es que su información puede salvar vidas»
Todavía se dan comentarios despectivos si una precipitación no ha sido tan intensa como se había previsto.
—Sí, ese tipo de comentarios se corresponden también con el hecho de comprar una casa junto a un torrente con la idea de que «aquí nunca ha pasado nada». Todo ello, en el fondo, es un factor cultural. En Japón no ocurriría. Conocemos históricamente el desbordamiento de sa Riera, con miles de muertos, pero el problema es que no hemos vivido torrentades de estas dimensiones y que las zonas inundables han sido urbanizadas. Otro ejemplo: el barranco de Cas Català, en Calvià, nace del Puig Gros de Bendinat, con más de 500 metros de altura, y en tres kilómetros de distancia está a 0 metros. Y el problema no es sólo que quieran hacer más casas, es que hay chalets en el lecho del torrente y en su desembocadura. Tal vez la presente generación no verá una inundación en este torrente, pero no podemos asegurar nada para las siguientes.
No sólo es una cuestión de riesgos, sino también de urbanismo.
—Desde el punto de vista de la gestión del riesgo, no queda otra: o sales de la zona de peligro o convives con ella. Lo que puede aportar RiscBal son datos y avisos para que alguien que es consciente de que vive en un lugar donde puede ocurrir una catástrofe, pueda tomar las medidas necesarias para salvar la vida. También tenemos previsto incorporar el grado de vulnerabilidad personal en las zonas inundables, con la información sobre cuántas plantas bajas no tienen una altura donde acudir y cuántas tienen sótano. Se trata de saber qué tengo que hacer en caso de inundación y actuar en autoprotección.
Controladas?? Otro iluminado, vaya por Dios.