El Sistema d’Observació i Predicció Costanera de les Illes Balears (SOCIB) cerró 2025 con varias misiones activas en su flota de gliders, los planeadores submarinos autónomos que forman parte del sistema multiplataforma dedicado a la monitorización continua del Mediterráneo occidental.
La flota de gliders del SOCIB está formada por nueve planeadores submarinos de 2 metros de longitud y unos 60 kilogramos de peso, capaces de operar durante semanas siguiendo rutas predefinidas. «Equipados con sensores que miden variables oceánicas esenciales -como temperatura, conductividad, clorofila, oxígeno disuelto y turbidez-, estos planeadores realizan perfiles continuos desde la superficie hasta 1.000 metros de profundidad, proporcionando información de alta resolución a distintas escalas temporales y espaciales», explica Manuel Rubio, técnico de gliders en el SOCIB.
Entre los proyectos desarrollados por los gliders en 2025, se encuentran las misiones Ebamar y Abacus, iniciadas el pasado noviembre. Abacus incorpora un hidrófono -sensor diseñado para captar sonidos bajo el agua- y un sistema Pocis -dispositivo pasivo de muestreo para la detección de contaminantes en el agua-, ambos instalados en un soporte diseñado específicamente para alojarlos en el planeador.
Por su parte, la misión Emabar amplía las observaciones de finales de otoño, un periodo clave para estudiar las transiciones físicas y biogeoquímicas que preceden al invierno. Paralelamente, el programa Canales mantiene su histórico transecto en el Mediterráneo occidental, reforzando una de las líneas de observación marina de mayor duración del mundo.
A lo largo de 2025, las operaciones con gliders han acumulado 567 días de actividad en el mar y más de 7.400 millas náuticas recorridas (13.700 kilómetros) y 22.900 perfiles oceanográficos.
Benjamín Casas, responsable del área tecnológica del SOCIB, destaca que «estos resultados reflejan la excelencia técnica de nuestra infraestructura, el trabajo del equipo operativo y la estrecha coordinación entre el equipo científico liderado por Nikolaos Zarokanellos, el ingeniero jefe de gliders, Albert Miralles, y la propia área tecnológica. Además, la información recopilada en Ebamar, Abacus y Canales fortalece las series temporales de largo recorrido, esenciales para entender los procesos físicos y biogeoquímicos en el Mediterráneo occidental».