La calle Aragón de Palma será escenario este jueves de un insólito desalojo: un abogado que instaló su despacho en un local alquilado ha sido declarado okupa por no pagar el alquiler durante meses. El caso, que mezcla impagos y procedimientos judiciales, tiene como protagonistas a los propietarios del local y al inquilino que regenta el bufete.
Según relata a Ultima Hora Juan Llinàs, hijo de los propietarios, sus padres alquilaron el despacho hace dos o tres años, pero el abogado «nunca abonó la renta cuando tocaba». Tras acumular varios meses de impago, la familia acudió a los tribunales. «Hizo un pago a través del juzgado, pero después ya no volvió a pagar», explica. La deuda acumulada ascendía a cinco o seis meses antes de aquel abono judicial.
La situación ha resultado especialmente llamativa por la profesión del inquilino. «Es sorprendente que alguien que conoce la ley actúe así, ocupando un despacho mientras ejerce como abogado», comenta Llinàs.
Por su parte, el letrado afectado rechaza la interpretación de los hechos. «Francamente no lo entiendo», señala, al tiempo que asegura que la ejecución judicial no le ocasionará perjuicio alguno en su actividad profesional. «No habrá ningún tipo de problema, yo ya tengo otro sitio», afirma.
El abogado considera además que la difusión del caso responde a una intención de perjudicarle personalmente. «Es una salvajada. Quieren hacer daño y dañar mi imagen», sostiene, insistiendo en que la situación no debería haberse llevado a los medios.
El proceso judicial ha seguido su curso y este jueves, a las 11.30 horas, se ejecutará el alzamiento, el acto por el cual se procederá al desalojo del despacho.
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