El Govern está en proceso de elaboración de un mapa del amianto en Baleares para que este material de construcción, muy peligroso para la salud, sea definitivamente retirado de cualquier tipo de edificación.
Como se recordará, el uso del amianto o fibrocemento para la construcción está prohibido en España desde 2002, pero sigue estando muy presente en edificaciones anteriores, desde naves industriales a pequeños almacenes o instalaciones para animales. La inhalación de fibras de amianto puede causar cáncer y afecciones pulmonares graves o mortales, como ha ido demostrando la literatura científica ya desde principios del siglo XX.
El director general d’Economia Circular, Transició Energètica i Canvi Climàtic, Diego Viu, ha explicado que «la Ley estatal de Residuos, de 2022, estableció que los ayuntamientos, a partir de 2023, debían iniciar un censo de amianto, tanto público como privado, y fijar un calendario para su retirada. En los edificios públicos y en los casos de mayor riesgo, este material debería empezar a retirarse y gestionarse antes de 2028, mientras que para los privados cada comunidad autónoma establecería un calendario específico. Hay algunos ayuntamientos de Baleares, pocos, que ya han elaborado su censo».
Viu señala que «como Govern, hemos querido planificar todo este proceso, teniendo en cuenta que hay ayuntamientos con escasos medios, y fijar una línea de ayudas tanto a los consistorios como a los particulares para que la retirada del amianto sea efectiva. Si queríamos tener un plan y habilitar ayudas, lo mejor era disponer de un censo único para saber cuánto amianto hay en las Islas, todo ello bajo unos mismos criterios, con prioridad de retirada para las peligrosidades más altas y para el grado de exposición a la población más vulnerable».
A partir de aquí, la dirección general convocó un concurso para disponer de una herramienta única para la detección del amianto presente en las Islas, referenciando las parcelas, del mismo modo que ya existe un convenio para la localización de vertederos ilegales de residuos, y lo ganó la empresa Telespazio, que trabaja con imágenes de satélite e inteligencia artificial.
Diego Viu indica «actualmente nos encontramos en la fase de verificación de los resultados obtenidos, comprobando los falsos positivos y los falsos negativos. Cuando esta labor haya sido concluida, empezaremos a dimensionar los programas de subvenciones».
Tercermundo de gente dejada, sabiendo que en centro y norte de Europa esto se retiro hace mucho tiempo.