El sector de la restauración en Baleares es el que perdió más clientes en España en 2025. No obstante, a diferencia de 2024 y en previsión de la bajada en el consumo que anticipaba la patronal, los precios no siguieron creciendo, sino que se estabilizaron en lo que, en todo caso, continúa siendo uno de los tickets medios más altos de la geografía estatal.
Así lo revela el informe Resultados de la restauración en 2025, que publicó este jueves la empresa de analítica de datos Delectatech, especializada en el sector de la restauración. En sus páginas se detalla que los negocios de las Islas registraron la mayor pérdida relativa de ocupación «en un contexto de encarecimiento de la restauración y presión del alquiler turístico».
Delectatech ya avanzó un informe circunscrito a la temporada estival que situaba en esa misma posición al Archipiélago, vinculando la caída de clientela directamente con el aumento de precios. El balance para todo el año, en este caso, es el mismo que entonces.
Baleares registró el año pasado una reducción de consumidores del 3 %, liderando un ranking a la baja que completan Cataluña y País Vasco (ambas regiones con una bajada del -1 %). Por contra, las regiones de mayor crecimiento fueron Extremadura, Castilla La Mancha y región de Murcia, aunque todas ellas partiendo de niveles inferiores a la media. Un mapa de las distintas evoluciones territoriales que «apunta a un posible desplazamiento del consumo hacia zonas más asequibles».
Al hilo de estas conclusiones, el informe explica que las comunidades con un ticket medio (el valor promedio del consumo que hace cada cliente en un establecimiento) más bajo han sido las que han registrado los mayores incrementos. «Este comportamiento sugiere que el consumidor ha alcanzado un umbral máximo de precio, lo que limita las subidas en los territorios más caros y refuerza la idea de una contención del gasto real incluso en zonas tradicionalmente menos sensibles al precio».
Las comunidades con el ticket medio por comensal más elevado en 2025 continúan concentrándose en el norte de España (Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y Cataluña), además de Baleares, instaladas todas estas regiones en una horquilla de entre 27 y 32 euros.
Las conclusiones del informe coinciden con la lectura que la patronal de la restauración hizo del pasado ejercicio, alertando incluso desde la primavera de una bajada del consumo que acabó extendiéndose a toda la temporada y dando al traste con las expectativas iniciales. Desde Restauración Mallorca-CAEB se explica que la asociación maneja barómetros que integran datos de negocios de toda la Isla que permiten atinar los resultados por zonas. La misma metodología que se emplea para realizar unas previsiones que, al menos de cara a este 2026, tampoco son muy optimistas.
«No somos pesimistas, pero sí que hay mucha precaución», señala el presidente de la patronal, Juanmi Ferrer, para asegurar que a pesar del avance de la apertura de la planta hotelera y los buenos datos turísticos que se transpiraban en Fitur las expectativas en el caso del sector restauración en concreto son «más moderadas». Lo normal, afirma, es que el año «sea como el año pasado o en todo caso un poco peor». El arranque del año ha exhibido los mismos síntomas que el anterior, con «un enero nefasto y un febrero en la misma línea».
La principal amenaza es la de la inflación. Los productos básicos de alimentación no paran de encarecerse, señala Ferrer, y los estragos que las lluvias recientes han hecho en las producciones agrícolas no van a ayudar a revertir esa tendencia. «Café, huevos, leche, azúcar, aceite... Todo sigue subiendo».
El año pasado, en vistas de la bajada que se avecinaba, se optó por una contención de los precios. Este año va a pasar algo similar. «Lo último que quiere el restaurador es subir precios, porque eso se traduce en que los consumidores bajan. Este año intentaremos asumir nosotros esos tres o cuatro puntos más de inflación todo lo que podamos». Máxime, subraya Ferrer, cuando se asume que para sobrevivir es necesario contar con una oferta que «abarque tanto clientes locales como a los turistas»
Por que dicen tantas mentiras?