El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Palma aprecia indicios de acoso de Ricardo Martinelli, el expresidente de Panamá, contra su expareja mallorquina, a la que supuestamente espió en la Isla contratando los servicios de un grupo paramilitar. Así pues, la investigación no se cierra, tal y como pedían los abogados del expolítico, y será citado a declarar por aquellos hechos ocurridos en el verano de 2020.
La defensa de Indira Brunot, la víctima, sostiene que la causa estuvo paralizada «por no hallar al investigado. Como lo demuestra que se requirió a esta parte para facilitar su domicilio, el cuál desconocía y por lo que solicitó la herramienta existente y útil para ello como es la emisión de un auxilio judicial internacional. Después, se tuvo que dictar auto de busca y captura para su localización».
A continuación, el escrito del letrado Vicente Campaner explica que «existente y útil para ello como es la emisión de un auxilio judicial internacional. Después, se tuvo que dictar auto de busca y captura para su localización. Por tanto, la inoperatividad de la misma es imputable exclusivamente a él y ello genera uno de los supuestos análogos a los que prevé la norma -declaración de secreto y sobreseimiento- para interrumpir el plazo de la complejidad para no vulnerar el derecho fundamental a la tutela judicial de quienes promueven la acción penal, puesto que de lo contrario la mala fe del investigado se convertiría en un medio de obstaculizar la investigación y conseguir su impunidad».
Martinelli fue citado en 2023, pero fue imposible dar con él. Su defensa alegó que no había indicios y que la instrucción había finalizado, pero el juzgado y la Audiencia no han admitido los recursos del expolítico y el caso sigue adelante. El expresidente panameño, que dirigió el país entre 2009 y 2014, recibió asilo político por parte del Gobierno de Colombia en mayo de 2025, viajando a Bogotá tras permanecer 16 meses refugiado en la embajada de Nicaragua en Ciudad de Panamá.
Martinelli evitaba así una condena de casi 11 años de prisión por blanqueo de capitales. Tras la negativa de Nicaragua de recibirlo, el gobierno de Gustavo Petro le concedió el asilo, y el presidente panameño José Raúl Mulino le otorgó el salvoconducto para salir. La acusación palmesana, pues, contactará con él a través de la embajada de Colombia.
Indira Brunot ratificó en mayo de 2022 ante la jueza de Instrucción 2 de Palma que se sintió espiada durante el verano de 2020 en Mallorca. La declaración, a través de videoconferencia desde Miami, se prolongó durante dos horas y media.
La mujer explicó que mantuvo una relación sentimental con el político entre los años 2015 y 2020. Martinelli le obligó a dejar su trabajo anterior en una galería de arte y le asignó un sueldo mensual de 8.000 euros. Después empezó a acosarla y contrató a investigadores de Palma para espiarla.
Qué bonito es el amor que no entiende de edades verdad?