Baleares entra en fase de caída libre de la natalidad. Las islas cerraron 2025 con el mayor descenso de España en el número de nacimientos y con más defunciones que niños nacidos, lo que arroja un saldo vegetativo negativo. Hubo 8.835 nacimientos, un 2,6 % menos que un año antes, y 9.043 defunciones, un 0,5 % más que en 2024. El resultado es que las Islas habrían perdido 208 habitantes de no ser por la inmigración.
La caída libre de la natalidad vuelve a romper la tendencia histórica de las islas, que había esquivado el rojo demográfico en los últimos años con una natalidad por encima de la media española gracias a la inmigración. La línea temporal de nuevos nacimientos no solo se ha roto, sino que además Baleares ostenta el récord de ser la comunidad donde hubo un mayor desplome de los nacimientos. Es caída del 2,6 % no solo es la mayor de España, sino que además contrasta con el aumento general del 1 % en el número de nacimientos en todo el Estado.
Las Islas habían sorteado hasta ahora el desplome general de la natalidad gracias a los nuevos nacidos hijos de la inmigración. La estadística de INE de 2024 detalla que ese año nacieron 9.240 niños, un 5,7 % más que el año anterior, mientras que las muertes se elevaron a 9.002, un 4,2 % más. El resultado es que el año pasado el resultado fue positivo, con un crecimiento vegetativo de 237 personas.
Ya no se da esa singularidad que sí se mantiene en otros territorios receptores de población migrante, donde nacieron más niños que el año pasado. Es el caso de Madrid, donde hubo un 3,33 % mas de nacimientos que el año anterior. Otras comunidades donde hubo un aumento notable de nacimientos fueron el País Vasco, con un 3 % de aumento, y Castilla-La Mancha, donde el incremento fue del 2,6 %.
La caída de la natalidad, más pronunciada en Baleares, también se dio en comunidades como Canarias, Navarra y Extremadura, aunque con un descenso menos acusado que en las islas. En cualquier caso, el aumento general de los nacimientos en España, impulsado por los datos de la comunidad de Madrid, no evita que el saldo general vegetativo fue negativo, con una pérdida de población de 125.818 personas.
PruneitorNo trepitjaré Palma en tot l'estiu.