Declarada especie catalogada en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la anguila europea está en riesgo de desaparecer. El Comité de Flora y Fauna vetó el martes 17 de febrero con el voto en contra de Baleares, entre otras comunidades autónomas, declararla Especie en Peligro de Extinción.
La Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural justificó su postura alegando que la medida, que implicaría de facto la prohibición de la pesca en toda España, «no tiene afectación en Baleares». En las Islas las capturas (tanto profesionales como recreativas) están completamente vedadas desde hace tres años, en un intento de mejorar la conservación de la especie. Lo cierto es que la anguila que vive en la Albufera de Mallorca tiene la misma procedencia que los ejemplares que se siguen pescando en otros lugares de España y de Europa.
Las larvas nacen en el Mar de los Sargazos, único lugar del mundo donde se reproduce la especie, y desde allí emprende un viaje de 6.000 km hasta el continente donde ya en forma de angula remonta ríos y albuferas buscando el agua dulce que precisa para desarrollarse. Ya adulta toma el viaje de vuelta para desovar antes de morir.
La lógica hace pensar por tanto que una reducción de las capturas en cualquier lugar de España tiene incidencia sobre toda la población de la anguila Europea. Cuantos más adultos regresen a las aguas profundas del Atlántico Norte, más larvas emprenderán su ruta hacia Europa.
La pesca profesional de la anguila llegó a tener gran repercusión en Mallorca con capturas registradas de 17 toneladas en solo 4 o 5 noches en los años 40. Con el inicio del declive de la especie en los 80, las autoridades de Baleares prohibieron el aprovechamiento comercial del animal en el año 1997. Progresivamente fueron restringiendo también la pesca artesanal hasta la prohibición total hace tres años.
Desde entonces hasta ahora no se recogen datos que permitan hacer un seguimiento poblacional de la especie. Así lo han explicado a este periódico tanto la Conselleria d'Agricultura, Pesca i Medi Natural del Govern como la Conselleria de Medi Ambient, Caça i Pesca del Consell de Mallorca, esta última competente en materia de pesca fluvial. Tampoco han facilitado datos de estudios anteriores.
El único informe con recuentos oficiales que hoy se puede consultar en el Ministerio para la transición ecológica y el reto demogrático, data del año 2008 y solo da cuenta de los registros de capturas desde 1989 hasta 2007. Ese último año se pescaban tradicionalmente mediante la técnica de cucada 43,5 kilos en el Parc Natural de s’Albufera en Mallorca, una cantidad irrisoria si se compara con los 400 kg que se pescaban con el mismo arte en 1990.
El declive de la población comenzó a mediados del siglo XX, no solo por la presión pesquera, especialmente sobre el alevín (angula) sino también por las alteraciones producidas en sus hábitats naturales. La pérdida de calidad del agua, junto con la construcción de diques y presas dificulta que puedan remontar desde el mar para habitar las aguas dulces que precisan para completar su ciclo de crecimiento. De ahí que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza recomiende, no solo actuar sobre las capturas, sino también del entorno.
El informe sobre la anguila en Baleares alertaba ya en 2008 sobre cuáles eran las «condiciones idóneas» para su recuperación. El nivel de salinidad no debería sobrepasar los 15.20 ppm, especialmente en invierno y primavera, principal época de entrada de agua dulce desde los torrentes, para favorecer la entrada de alevines. También se debían evitar los vertidos de aguas fecales, constantes en la depuradora de Muro, ubicada en el espacio protegido.
El trabajo establecía el objetivo de reducir la mortalidad antropogénica como recomienda la UICN para permitir la marcha del 40 % de la anguila adulta que habita en las Islas rumbo al mar.
El estudio concluía con una exigencia clara: «Realizar estudios poblacionales de anguila en s’Albufera de Mallorca y s’Albufereta para poder gestionarla correctamente». Este mandato, 18 años después sigue pendiente.
No fan el seguiment ni de les espècies més protegides I de moltes, com la milana reial només fan el seguiment d'alguns exemplars radiocontrolats. La informació és parcial i deficient. En canvi han introduït un súperdepredador que no existia, l'àguila cuabarrada, que mapa polls d'altres rapinyaires i, fins i tot, voltors. Les sargantanes estan en risc d'extinció per introducció de serps. La vespa asiàtica ha entrat amb força i posa en perill les abelles. Les nacres han passat a la història i tot sense que es faci gairebé res . La natura només els interessa com a recurs turístic.