El próximo 16 de marzo se cumplen 23 años de la famosa ‘foto de las Azores’ que simbolizó el inicio de la guerra de Irak. Aquél día George Bush, Ton Blair y José Maria Aznar (protagonistas de la imagen) decidieron dar un ultimatum de 24 horas al régimen iraquí encabezado por Sadam Huseín para que se desarmara.
Agotado el tiempo, la coalición internacional de los tres países, que nunca contó con el respaldo explícito de Naciones Unidas, dio inicio el 20 de marzo a la invasión de Irak. EEUU, Reino Unido y España acusaban al país de Oriente Medio de tener armas de destrucción masiva. Años después se confirmó que aquella fue una gran mentira. ¿Cómo podía desarmarse en 24 horas un país que no disponía de un arsenal nuclear?
Lejos de conformarse el pueblo el mallorquín plantó cara al Gobierno de España por su actitud belicista. Durante casi un año las pancartas pintadas a mano con el lema ‘No a la Guerra’, que este miércoles ha devuelto a la actualidad el presidente del Gobierno Pedro Sánchez en alusión a la guerra de Irán, colgaron de los balcones de las casas en Palma y en toda la Part Forana. Los ciudadanos de Baleares salieron masivamente a las calles para clamar por la paz.
Fueron concentraciones organizadas por la sociedad civil, a las que se sumaron siempre en la segunda línea los líderes del Govern balear, entonces en manos del primer Pacte de Progrés integrado por el PSOE, el PSM-Verds y UM.
Las primeras movilizaciones se registraron ya en febrero, semanas antes del inicio formal de la guerra. Plataforma per a la Democràcia se concentró en el Dique del Oeste del puerto de Palma en protesta por la presencia de un barco de guerra estadounidense en el lugar. Se manifestaron bajo los lemas ‘NO a la guerra imperialista’ y ‘Aturem el negocio de la guerra’. Participaron unos cuarenta manifestantes. Seis furgones y un helicóptero de la Policía Nacional se encargaron de impedir que se acercaran al buque. Entre los activistas había rostros muy conocidos como Pep Juázrez (del sindicato CGT), Ernesto Baletto (de USO) y el entonces portavoz del GOB Miquel Àngel March.
Aquella desproporción entre el número de manifestantes y de efectivos de seguridad no duró mucho. No tanto por las órdenes de la Delegación de Gobierno, encargada de repeler las protestas, como por el aumento imparable de activistas por la paz.
Lo del Dique del Oeste fue solo el inicio de lo que estaba por venir. 40.000 personas abarrotaron las calles de la capital balear en un clamo histórico que recorrió más de 600 capitales del mundo el 16 de marzo de 2003, cuatro días antes del inicio de la guerra. Nunca antes una movilización ciudadana había desatado una protesta tan numerosa.
Tras los atentados del 11 M, casi un año después, Palma pulverizó su propio récord con 130.000 manifestantes. Era el 12 de marzo, un día después de los atentados en los que 193 personas perdieron la vida y mas de 2.000 resultaron heridas. Es el atentado terrorista más mortífero en la historia de España. Fue perpetrado por células yihadistas a tres días de la celebración de las elecciones generales que expulsaron del Gobierno central a José Maria Aznar.
Consciente de que la ciudadanía le culparía de los atentados yihadistas por llevar a España a la Guerra de Irak el gobierno del PP mintió a los españoles culpando a la banda terrorista ETA pero eso no bastó para parar el clamor popular.
TotPotSerOportunismo , tantísimo?