Un hombre de 46 años ha sido detenido por la Guardia Civil por propinar una brutal paliza a un niño de 12 años durante un partido de fútbol informal en Lloseta. El varón saltó al campo cuando la víctima le propinó un golpe involuntario a su hijo, de la misma edad. El agredido tuvo que ser hospitalizado por la conmoción craneal que sufrió.
Los hechos ocurrieron en la tarde del martes en el Camp Municipal Es Puig, donde un grupo de jóvenes jugaban a fútbol. Según las primeras informaciones, todo se inició tras una acción de juego entre dos menores, en la que uno de ellos realizó una entrada sobre el otro, de 12 años.
Acto seguido, el padre del menor contusionado saltó al terreno de juego visiblemente alterado y, de forma repentina, comenzó a agredir al niño que había propinado el golpe a su hijo durante la ‘pachanga’. El hombre le dio varios golpes en la cabeza, ante la mirada atónita del resto de compañeros y otros testigos.
En un primer momento se indicó que el menor había quedado inconsciente a consecuencia de la agresión. Sin embargo, posteriormente se precisó que el niño en realidad resultó aturdido y conmocionado por los golpes.
La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia al Hospital Comarcal de Inca, donde quedó ingresada con pronóstico reservado debido a la gravedad de las lesiones. Fuentes cercanas han señalado que el menor evoluciona favorablemente y se recupera de las heridas sufridas.
La rápida actuación de los presentes permitió alertar a la Guardia Civil, cuyos agentes del cuartel de Inca se desplazaron hasta el lugar de los hechos. A su llegada, procedieron a la detención del presunto agresor, un hombre de origen marroquí nacido en 1979.
El detenido ha sido interrogado por los agentes sobre lo ocurrido, mientras que varios de los menores que presenciaron los hechos, compañeros del niño agredido, han prestado declaración en calidad de testigos.
El suceso ha causado una profunda conmoción entre los jugadores de aquel partido informal, así como entre otros menores presentes, que quedaron visiblemente afectados por la inesperada y violenta agresión del padre del menor.
La investigación policial sigue abierta para esclarecer todos los detalles de este grave incidente. Las fuentes consultadas indicaron ayer que no se trataba de un entrenamiento oficial del equipo de Lloseta, sino de una ‘pachanga’ entre un grupo de amigos y vecinos.
Llevo días diciendolo,hasta es punto ningún caso,solo faltaría pero insultos,peleas y faltas de respeto en todos los campos es patético, y sobretodo todo abuelas como saben que nadie les dirá nada es vergonzoso