El Ministerio Fiscal solicita doce meses de prisión y multas de 5.700 euros al hombre que protagonizó un grave altercado en el aeropuerto de Palma en septiembre de 2023 cuando no pudo embarcar en un vuelo con destino a Las Palmas de Gran Canaria. El procesado, de nacionalidad marroquí, atacó al personal de Ryanair y provocó daños en el mobiliario de la terminal C. La escena fue grabada por decenas de testigos con sus teléfonos móviles.
El juicio por estos hechos está previsto que se celebre en un juzgado de lo Penal de la capital balear. Además de la pena de cárcel y las multas, el varón se enfrenta al pago de una responsabilidad civil de 6.248 euros que reclama AENA.
Los hechos, tal y como describe la Fiscalía en su escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso Ultima Hora, tuvieron lugar sobre las 5.50 horas. El personal de la compañía le dijo que no podía embarcar dado el estado de agresividad que presentaba. En ese momento, el hombre, de 30 años, se quitó la camiseta de manera violenta y empezó a chillar. Poco después se abalanzó contra una trabajadora. Un compañero se puso en medio para defenderla y el procesado le dio un fuerte puñetazo en la cara. El golpe le dejó conmocionado y se tuvo que refugiar tras una columna, ante la pasividad del magrebí, que seguía amenazando a todo aquel que encontraba a su paso.
Instantes más tarde empezó a lanzar sillas, la torre del ordenador, la impresora y varias pantallas. Asimismo golpeó la puerta que daba acceso a la zona de embarque y también los mostradores. Acabó en el baño de mujeres rompiendo el espejo y la jabonera. AENA valoró los daños ocasionados en 6.248 euros. Varios agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, y también vigilantes, se personaron en el lugar y consiguieron arrestar, no sin problemas, debido al estado de alteración que presentaba, al joven marroquí.
Una vez detenido amenazó de muerte a los agentes y una vez en los calabozos rompió la cerradura donde permanecía privado de libertad. La Fiscalía le acusa de ser el autor de delitos de daños, leve de lesiones y amenazas.
Lo curioso es que este personaje, hace eso aquí, pero tu vete a un país digamos de oriente proximo, o de Africa, o de Sudamerica por ejemplo, y no veras esa actitud, porque allí, aplican la ley de otra forma mucho menos buenista, a ninguno de estos "nouvinguts" se le ocurre comportarse como un cabestro, porque sabe lo que le toca, y que ni peros y peras. Pero aquí, aun hay alguno que viene con esa m*erda de que "son sus costumbres y hay que respetarlas". Si hasta se acepta regularizar a los que tienen antedecentes!. En que país medianamente normal se acepta regular a inmigración que se sabe que ha cometido delitos!?, pues lo dicho..