El sindicato CCOO reivindicó ayer que todo el territorio estatal debería seguir la estela de Baleares e implantar medidas de protección para el colectivo de las camareras de piso tal y como acaba de hacer el archipiélago canario.
El pleno del Parlamento de Canarias acaba de aprobar la modificación de la Ley de Ordenación del Turismo para establecer de forma obligatoria la incorporación de camas elevables y la realización de estudios de cargas de trabajo. La normativa canaria va incluso más allá al fijar también entre las obligaciones de los hoteles la habilitación de carros motorizados para las trabajadoras de este colectivo.
Desde CCOO se quiso poner en relieve la «extrema vulnerabilidad» de las kellys en España, un sector en el que el 91 % son mujeres, más de la mitad de nacionalidad extranjera.
El secretario general de CCOO Servicios de Canarias, Borja Suárez Sánchez, calificó ayer la iniciativa de «hito histórico». Más allá de las medidas ergonómicas, la organización sindical defiende la implantación de coeficientes reductores que permitan adelantar la edad de jubilación de estas trabajadoras.
Según la última actualización de los datos facilitada por el Govern y por la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), cerca de un 60 % de los hoteles de la Isla ya está trabajando en la medición de cargas de trabajo que exige el convenio de hostelería desde 2023. Por lo que respecta al resto del Archipiélago, en Ibiza y Formentera, de los 79 hoteles monitorizados por la Federación, un total de 45 han completado ya el estudio, mientras que el porcentaje en Menorca se eleva hasta el 85 %.