Los tratamientos de reproducción asistida han mantenido un crecimiento estable en Baleares durante los últimos cinco años, en un contexto marcado por el retraso generalizado de la maternidad y el aumento del interés por la planificación reproductiva, con una edad media de las pacientes de 38,6 años.
Según ha explicado la directora del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Illes Balears, Clara Colomé, este crecimiento refleja una mayor diversidad de perfiles y una creciente demanda de información para tomar decisiones sobre fertilidad, en una realidad en la que la maternidad tardía se ha consolidado como tendencia. Entre los tratamientos que más han aumentado destaca la vitrificación de óvulos, que ha crecido un 276 % en Mallorca en el último lustro, lo que evidencia el interés por preservar la fertilidad en edades más tempranas.
De hecho, las mujeres que optan por este procedimiento lo hacen, de media, entre los 35 y 36 años, por debajo de la edad habitual de los tratamientos de fertilidad, situada entre los 38 y 39 años. En el caso de las pacientes nacionales, la edad media ha descendido ligeramente, de 37,6 a 37,1 años, mientras que la preservación de la fertilidad ha aumentado más de un 250 %, lo que apunta a una mayor anticipación en la toma de decisiones reproductivas.
Por su parte, las pacientes extranjeras presentan una edad media más elevada, en torno a los 40,4 años, aunque también en descenso, y han incrementado su presencia en los tratamientos un 134,7 % en cinco años. En este grupo destaca el crecimiento de la ovodonación, que ha aumentado un 79,2 %, consolidándose como una de las opciones más utilizadas. Los especialistas insisten en que, pese a la estabilización de la maternidad en edades cercanas a los 38 años, la fertilidad femenina disminuye de forma más acusada a partir de los 35, por lo que consideran clave facilitar información y opciones para planificar la maternidad con mayor antelación.