De sobras es conocida la gran cantidad de asentamientos, chabolas y estampas de la emergencia habitacional que tienen como centro de atracción la Vía de Cintura. Uno de los puntos en los que mayor cantidad de asentamientos, barracas y chabolas se sitúa en uno de sus extremos, pero una imagen llama la atención a las puertas de uno de los lugares más icónicos de la autovía: el Estadi Balear.
Al otro lado, bajo la pasarela que conecta Son Gotleu con el estadio, se ha vuelto a instalar un pequeño asentamiento, para preocupación de los residentes en la zona. No muy lejos, en el mismo costado y pegado a la salida de Can Blau, varias personas han hecho suyos unos terrenos pegados a su vez a unas viviendas de la barriada y llevan tiempo residiendo en infraviviendas en ese punto, donde incluso se ha producido un incendio.
Tampoco no muy lejos encontramos uno de los poblados más importantes del sinhogarismo en Palma, ubicado en paralelo a la Vía de Cintura y junto al polideportivo Germans Escalas y el parque de Ses Sorts, frente al colegio Sant Josep Obrer. Allí, además, cuentan con importantes huertos que riegan con agua de la red pública, como han denunciado usuarios y residentes en la zona y saben los propios empleados de Parcs i Jardins.
Pero la imagen del último enclave que da cobijo a personas sin hogar en Palma nos sitúa a las puertas de una de las grandes instalaciones deportivas de la ciudad. A pocos metros de uno de los accesos del Estadi Balear, a un extremo del parque público e infantil que lleva el nombre del recinto, se levanta una chabola edificada con tablones, placas y materiales varios. Muy cerca del tráfico rodado de la Vía de Cintura, queda esta estampa, que genera preocupación entre los vecinos de Son Güells o Son Malferit, que recelan por ello a la hora de llevar a sus hijos a ese lugar.
El fenómeno del sinhogarismo comparece en lugares insospechados, como puede ser este caso del Estadi Balear, donde pasa completamente inadvertido aunque la silueta del recinto deportivo cae sobre la humilde chabola que da continuidad a esta situación en un punto caliente del mapa en Palma y su periferia.