Meliá Hotels International prevé un verano con subidas de las ventas de doble dígito para España y Baleares como consecuencia directa del redireccionamiento de flujos por la guerra de Irán. La percepción de destinos como las Islas como lugares seguros en este contexto bélico, desviará hacia los mismos gran parte de las visitas inicialmente del Mediterráneo Oriental, aseguró Gabriel Escarrer Jaume, CEO y presidente de la cadena hotelera mallorquina.
Escarrer hizo estas declaraciones en el marco de la Junta General de Accionistas celebrada en Madrid este jueves, donde destacó que aunque la situación geopolítica va a ser un fuerte condicionante de la temporada, la hotelera va a experimentar un sensible crecimiento gracias a «los deberes hechos» después de varios años con «una situación de incertidumbre que Meliá no había vivido nunca».
En la línea de este razonamiento, Escarrer destacó la resiliencia del sector en general y de su cadena hotelera en particular, remarcando que «no podemos conformarnos con ser buenos gracias a las desgracias ajenas». En ese sentido, señaló que la compañía está aprovechando esos «vientos favorables», aunque sin triunfalismos.
Asimismo, Escarrer puso en valor el hecho de Meliá ha liderado el crecimiento de los ingresos por habitación disponible entre las principales marcas del sector: del 6,6 %. Así lo expuso durante la presentación ante el accionariado de los resultados de 2025, los cuales se hicieron públicos el pasado febrero.
La cadena cerró el ejercicio con un beneficio consolidado de 200,2 millones de euros, logrando un 23,6 % más de ingresos que el ejercicio anterior. Meliá espera repartir un dividendo de 38,3 millones entre sus accionistas y alcanzar en el tercer trimestre de 2026 los 400 hoteles y «la cifra mágica de las 100.000 habitaciones operativas», según destacó su CEO y presidente. «Meliá es hoy una compañía más fuerte, más global y más preparada para los desafíos del futuro». Por otro lado, la junta permitió visibilizar las discrepancias en el seno de la familia Escarrer, evidenciadas durante la intervención de familiares y representantes de los mismos. Jaime Escarrer Bisbal, que intervino en representación de
Gabriel Escarrer Bisbal (ambos sobrinos de Escarrer Jaume), reprochó al CEO sus palabras en una entrevista en Expansión el pasado enero en la que expresaba que la familia está «muy cómoda» con el pacto de socios. Escarrer Bisbal señaló que sus hermanos y él han rechazado adherirse a dicho pacto porque «blinda la posición del presidente» y «relega a los que no la comparten a un papel meramente pasivo». En ese sentido, lamentó que se trasladara a los accionistas «una imagen de unidad familiar que no se corresponde con la realidad».
También intervino Alfonso Coronel de Palma en representación de Ana Isabel Escarrer para reprochar la «salida continuada de talento directivo relevante» de la cadena y la preocupación de los accionistas ante esta fuga de talento. La consejera externa Cristina Aldamiz Echevarría respondió al respecto que esas apreciaciones son rebatibles al tratarse de «una cuestión de estadística» y que «hay muchos más directivos que se quedan que no que salen». El propio Escarrer Jaume contestó posteriormente a su sobrino indicando que las declaraciones de la entrevista «deben contextualizarse» y rechazó abundar en las discrepancias familiares en la junta de accionistas. «Las cuestiones internas de los firmantes del pacto de socios deben dirimirse en su ámbito propio».
Vamos, que tu familia ya ha destruido la costa y la ha llenado de cemento. ¿Qué más vas a hacer?