El PP ha anunciado este lunes en el Parlament que no apoyará eliminar la atención temprana a hijos de inmigrantes irregulares como le pedía Vox. Un servicio dirigido a menores de entre 0 y 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos, para el que Vox planteaba exigir como nuevo requisito contar con residencia legal en España.
Este punto forma parte del paquete de enmiendas a la ley ómnibus negociadas entre los dos partidos. En concreto, originalmente era una enmienda del PP que modificaba normativa de derechos sociales; según los ‘populares’, sólo «para poder consultar telemáticamente documentación que ya se pide» para acceder a este servicio.
Redacción alternativa
Vox pretendía retocar el texto del PP para introducir entre la documentación necesaria una exigencia añadida: además de papeles como el libro de familia o el certificado de empadronamiento, los extranjeros solicitantes tendrían que presentar la tarjeta de residencia legal en vigor. Mientras que en Vox daban el acuerdo por cerrado, este lunes el PP ha comunicado que o bien votará en contra de la propuesta de Vox o directamente retirará su propia enmienda.
El portavoz ‘popular’, Sebastià Sagreras, indicó que los requisitos para acceder a este servicio vienen determinados por la Ley Nacional de Dependencia y que la enmienda del PP sólo pretendía «reducir burocracia». El diputado reconoció que esta ayuda se dirige a una población menor de edad especialmente vulnerable, y «lo último que necesitan es que se haga ruido político».
Tanto Més como el PSIB celebraron que el PP no acepte esta propuesta de Vox, con quien los de Prohens han acordado ya buena parte de la ley ómnibus. Para el portavoz de Més, Lluís Apesteguia, condicionar las ayudas a los menores a la situación administrativa de los padres «es una indecencia y una política de mala persona». El ecosoberanista se mostró convencido de que el PP había pactado ya con Vox pero que la presión mediática y de entidades sociales «le ha hecho retroceder».
El portavoz del PSIB, Iago Negueruela, también afirmó que el PP había dado el visto bueno a la versión de Vox: «Nos pasaron las enmiendas con un ‘ok’, así se nos comunicó. Si ahora se van a apartar que lo manifiesten de forma clara». El diputado calificó de «absolutamente racista y delirante» el contenido de la propuesta, y alertó de que el PP «acepta que Vox marque el discurso» en otras partes de la ley; por ejemplo, al hacer desaparecer términos como el de ‘violencia machista’. El PSIB, por otro lado, aplaudió que el PP dé marcha atrás en una de sus propuestas sobre centros comerciales.
Que está muy bien ser solidario pero es que hay que aportar a las arcas del estado señores y todo lo que nos entra es pobreza mientras nuestras generaciones más preparadas se exilian. El efecto llamada de los sin papeles por las ayudas es INSOSTENIBLE.