Dos hembras adultas de tiburón cañabota (Hexanchus griseus) han sido encontradas muertas este martes en aguas mallorquinas situadas entre Illetes y Calanova. Ambos ejemplares presentaban graves heridas lacerativas compatibles con interacción pesquera, según ha informado la Fundación Palma Aquarium, entidad que se ha encargado de la recuperación de los animales.
El aviso llegó alrededor de las 11:30 horas cuando un particular alertó al 112 tras detectar un animal flotando en el mar. Durante el desplazamiento del equipo de rescate, la Guardia Civil comunicó haber localizado el ejemplar y ofreció remolcarlo hasta la zona. Sin embargo, con la colaboración del puerto de Calanova, el equipo se encontró con dos animales en lugar de uno.
Las dos hembras se hallaban en buena condición corporal y estado de conservación fresco. Ambos ejemplares mostraban heridas severas en la región dorsal que seccionaban la médula espinal, lo que provocó la muerte de los tiburones. Las características de las lesiones, causadas por objetos cortantes y realizadas de forma intencionada, evidencian una interacción humana compatible con actividad pesquera, según el comunicado de la fundación.
Las interacciones entre algunos pescadores y ejemplares de Hexanchus griseus no resultan infrecuentes en aguas mediterráneas. Debido a su gran tamaño y fuerza, estos tiburones pueden quedar enganchados accidentalmente en palangres u otras artes de pesca, causando daños en los aparejos, pérdida de capturas y riesgos para la seguridad de las tripulaciones.
El tiburón cañabota es una especie de gran tamaño y hábitos profundos, considerada una de las especies de tiburón más primitivas que existen en la actualidad. Aunque suele habitar a cientos de metros de profundidad, en determinadas épocas puede acercarse a aguas menos profundas, aumentando así la probabilidad de interacción con actividades humanas.
Los ejemplares han sido trasladados a las instalaciones de Palma Aquarium, donde se realizarán toma de muestras y estudios científicos destinados a ampliar el conocimiento sobre las poblaciones de tiburones del mar Balear y las amenazas a las que se enfrentan. Desde la entidad subrayan que la gran mayoría de los pescadores desarrollan su actividad de forma responsable. No obstante, estos hallazgos evidencian la necesidad de colaboración entre pescadores, científicos, administraciones y organizaciones para encontrar soluciones que permitan compatibilizar la actividad pesquera con la conservación de especies marinas protegidas.
Dos cap de Olla que algún arrastrero ha enganchado y han botado al mar, una práctica habitual entre los arrastreros del Mediterráneo.