A base de solidez y trabajo colectivo, acompañado de un tramo de inspiración definitivo de Spencer Littleson, el Hestia Menorca logró sacar adelante su enfrentamiento ante Flexicar Fuenlabrada. Los de Iñaki Martín plantaron cara con un excelente segundo cuarto, pero no fueron capaces de meter mano a los menorquines.
El partido, controlado en todo momento por el conjunto insular, tuvo su mayor punto de igualdad en el segundo cuarto. Los visitantes se rehicieron de los primeros diez minutos de dominio del Hestia y mantuvieron el encuentro parejo hasta el tramo final, cuando los de Javi Zamora lograron llevárselo a su terreno, tal y como habían hecho tras un primer cuarto sensacional.
El Hestia creció hasta hacerse dueño y señor a partir de la verticalidad que imprimían sus jugadores. La activación en el rebote de Nico Galette (11-7) y la tensión defensiva de Edgar Vicedo a la hora de frenar a Brook De Bisschop resumían el foco competitivo de un equipo que tenía muy claro cómo imponerse a su rival.
A continuación, Thad McFaddden y Spencer Littleson aportaban la pólvora en el perímetro con dos triples. Iñaki Martín pedía tiempo muerto, pero poco podía arreglar de cara a los dos minutos que le restaban al primer periodo. McFadden lo finiquitaba con su segundo triple consecutivo y también el último de una jornada algo aciaga para él.
Cambio de tornas
Los diez primeros minutos, que habían sido inmejorables en cuanto a intensidad y calidad de juego del equipo, acabarían siendo la antesala a un bajón pronunciado al que poco le faltó para consumarse en la remontada parcial de Fuenlabrada. Y eso que Adams Sola se encargaba de que el ritmo no decayera. Primero, reemplazando a Galette en su destacado papel en el rebote, convirtiendo dos puntos que parecían perdidos y, en la jugada siguiente, sumando un triple desde la esquina tras una cabalgada infernal de Zurbriggen (31-16): dos zarpazos que se quedarían en una más que breve prolongación del primer periodo.
A partir de ahí, los fuenlabreños empezaron a encontrar una clara vía de anotación en la figura de un Aurrecoechea —MVP del partido— que se adueñó de la pintura, superando con claridad a Emmanuel Wembi y Fynn Schott, cargados de faltas. Si bien Vicedo estaba siendo capaz de contener a De Bisschop con solvencia, los ‘5’ no lograban lo mismo con sus pares.
Así pues, el Hestia se resquebrajaba atrás y se resentía también en fase ofensiva cuando no era capaz de anotar. Al mismo tiempo, la moral de un crecido Fuenlabrada se iba elevando a cada jugada. Pese a que Zamora lo detuviera a tiempo (31-20), sería incapaz de de dar con la tecla que pusiera remedio a la situación.
Aprovechando el bonus
Mientras tanto, Jalen Cone encestaba su primer triple del día y un Adams Sola indestructible resistía a la dureza de los defensores rivales en su camino hacia el aro (38-25). El dolor de muelas de Aurrecoechea se acentuó con los cambios de ritmo demoledores de Mateo Díaz. El incisivo jugador argentino se colaba entre la defensa menorquina como un cuchillo caliente en la mantequilla en busca del contacto, sacando auténtico petróleo de un bonus de faltas que dejaba muy tocada a la escuadra de Javi Zamora.
Así se acercaba (38-32) un Fuenlabrada que acudía con una asiduidad aún mayor a la línea de tiros libres. Por tanto, se disparaban las faltas en la cuenta personal de varios jugadores del Hestia. Zurbriggen veía la tercera con dos minutos y medio todavía por delante hasta el descanso. No obstante, la primera falta a favor de los menorquines en el segundo periodo tan solo llegó 15 segundos después, tras unos constantes contactos sancionables sobre Pol Molins y una infracción ya insalvable sobre Wembi.
Rigot continuaba recortando distancias con un nuevo triple tras recoger una pelota muerta y provocaba la entrada en escena del miedo en Bintalfa. El alero francés continuaría castigando de tres en tres gracias a un Littleson que pasaba de ser héroe, con su bombita acompañada de stepback (44-38), a convertirse en villano con un 2+1 sobre Rigot (44-41).
Por si fuera poco, McFadden redondeaba su fatídico segundo periodo con una pérdida flagrante a la hora de iniciar el ataque. Manchón robaba y anotaba a placer para poner reducir la diferencia a un solo punto (44-43) a diez segundos del intermedio. No obstante, Vicedo acudía al rescate con un fantástico lanzamiento sobre la bocina desde la esquina y mantenía la ventaja menorquina (47-43).
‘Clutch’ Littleson
El paso por vestuarios serenó a los jugadores menorquines, pero no a los aficionados: Bintalfa se encendió con una serie de decisiones arbitrales algo controvertidas. Tratando de calmar el partido e incluso agotando un par de posesiones sin poder tan siquiera optar al tiro, Jalen Cone aparecía en el momento más decisivo para poner tierra de por medio (52-47).
Fuenlabrada aún no había dicho su última palabra y se agarraba al partido a toda costa. Así lo demostraban los dos taponazos consecutivos que firmaba Belemene a Sola primero tras una gran jugada personal del exEstudiantes y Manchón a Wembi en la acción inmediatamente posterior para denegar el paso. Por si fuera poco, Alex Renfroe apararecía para colocar el empate a 54 en el marcador desde el 6,75m a falta de tres minutos para alcanzar el último periodo.
Pese a que el nivel colectivo del Hestia estaba siendo notable, realmente ningún jugador estaba encontrando la inspiración necesaria para desatascar el partido y llevarlo al terreno insular. Pues bien, Spencer Littleson se acabó echando el equipo a la espalda. Después de esas primeras canastas tan rutinarias como exitosas para el exCantabria, en su enésimo intento, falló. No obstante, le esperaba una recompensa mejor gracias al rebote de Wembi: tres puntos que obligaban a Iñaki Martín a pedir el tiempo muerto a falta de un minuto para que se terminara el tercer cuarto (62-56).
Un rebote de Wembi aprovechando una de las varias y sensacionales jugadas individuales de Jalen Cone dejaba las cosas 64-58 antes del último duelo. Con problemas continuos con el reloj a la hora de reanudarse el choque, el cuarto periodo fue el más tranquilo de todos. Jaume Lobo confirmaba el cambio de tendencia con un triple (67-58). Aplicando calma en la posesión, el Hestia fue arañando puntos y segundos al crono de la mano de los arreones de Vicedo (71-60), que animaba a la grada y de las internadas de Jalen Cone (73-64).
Mateo Díaz y Vitor Benite continuaban empeñados en seguir luchando para los intereses fuenlabreños (74-68), pero poco más se podía alargar la cosa. Zurbriggen, MVP de los menorquines una vez más, lo dejaba sentenciado desde la línea de tiros libres con un solo minuto por delante (76-68). Littleson, el hombre ‘clutch’ sería el encargado de provocar la eliminación de Benite y de colocar el definitivo 80-70.
Se nota el base, EXCELENTE, y se nota que no hay pivot. Los jugadores nuevos son mucho mejores (y con más sangre en las venas) que los de antes. ¡ENHORABUENA a todo el equipo!