«Me describiría como un jugador que prioriza el equipo. Quiero aportar tamaño, físico, energía y dureza. Intento ayudar al equipo de diversas maneras: protegiendo la zona, reboteando, haciendo buenos bloqueos y siendo agresivo cuando es necesario y mi objetivo es facilitarles las cosas a mis compañeros y darle al equipo una presencia sólida en ambos extremos de la cancha». Estas fueron las primeras palabras ayer y para «Es Diari» del nuevo e ilusionante último fichaje del Sa Tintina CB Es Castell de la Tercera FEB, el techo ucraniano de 216 centímetros, Volodymyr Markovetskyy, quien ya se encuentra en la Isla y a las órdenes del ‘coach’ catalán, Raúl Jodra, en dobles sesiones de entrenamiento. El nuevo y esperado ‘cinco’ que pone fin al culebrón menorquín por hacerse con un pívot nato– ante los problemas habidos con el senegalés, El Hadji Diahame– supone una apuesta importante y decidida para la pintura de un equipo al alza este año.
Formado en la prolífica cantera del Zalgiris Kaunas y con pasado también en la NCAA en los San Francisco Dons, tras el entrenamiento matinal señaló a este diario que le convenció para fichar en Es Castell, «la seriedad del proyecto y la confianza que el club y el entrenador depositaron en mí desde las primeras conversaciones. Sentí que Sa Tintina me quería con fuerza y creía que podía ayudar al equipo», señala el interior nacido en Ucrania, reconociendo entre risas que antes de venir, «no conocía mucho de Menorca pero desde que llegué me he llevado una grata sorpresa: es preciosa, muy tranquila y se siente como un entorno ideal para concentrarse en el baloncesto», admite Markovetskyy, quien recala en la Isla tras un efímero paso profesional– tras el ‘college’–, con el Ordu de la liga de Azerbaiyán, donde promedió casi 8 puntos y 7 rebotes.
Sin miedo a la presión
Consciente el ucraniano que llega al Es Castell para completar un equipo en pleno funcionamiento y para dar otro paso adelante, dice que no le asustan los retos individuales. «Los disfruto mucho. Unirme a un equipo que ya lo está haciendo bien me motiva aún más y no lo veo como presión, sino como una oportunidad para subir de nivel y ayudar al equipo a seguir ganando. Lo afronto trabajando duro cada día, con humildad y centrándome en lo que el equipo necesita de mí, más que en las cifras individuales», exclama, analizando que, «por lo que he visto y por mis conversaciones con Jodra, me gusta mucho el equipo. Hay una idea clara de cómo queremos jugar y un buen equilibrio de jugadores experimentados y jóvenes; se ve unido, competitivo y con ganas de ganar, lo cual es muy importante. El proyecto es sólido y ambicioso y estoy entusiasmado de formar parte de él».