Los de Javi Zamora viajan hasta Santiago de Compostela con el objetivo de hacer un partido similar —o parecido— al de la ida, en el que dieron la primera campanada de la temporada venciendo a Obradoiro (97-77) en la primera cita del curso.
Desde entonces han cambiado muchas cosas en ambos lados. Para este duelo de vuelta, el equipo de Diego Epifanio parte con dos principales novedades en el roster: Micah Speight y Travis Munnings.
Ambos jugadores han reforzado, más si cabe, a un equipo que, pese a perder efectivos, ha sabido pinchar en el mercado con astucia. Ejemplo de ello, la incorporación de Kravic tras la dolorosa lesión de Huskic —precisamente en el encuentro ante Hestia—.
Por aquellas fechas, Menorca aún no contaba con McFadden y Zurbriggen. El argentino no ha hecho más que aportar ese poso competitivo tan necesario en un vestuario que ha crecido de manera sobresaliente, mientras que el de Michigan ha contribuido en la progresión de la plantilla sumando empaque ofensivo, experiencia y recursos en el perímetro.
La vida es otra desde septiembre. Y es que tras ese primer encuentro se empezó a cuestionar, de manera inmerecida, a un Obradoiro que, a estas horas del día, es el segundo equipo más completo y sólido de la liga. También ha cambiado el contexto vital de un Hestia Menorca que cerró la primera vuelta con la mejor racha de su historia y que, por si fuera poco, está peleando fervientemente por los puestos más cotizados en su batalla por el playoff.
En cuanto a baloncesto se refiere, los de Javi Zamora deberán enfocarse en la defensa del bloqueo directo, una faceta que el conjunto picheleiro domina con firmeza gracias a la capacidad que tienen sus manejadores a la hora de exprimir a Dos Anjos y Kravic. A ello se le suman las diversas soluciones que ambos interiores ofrecen a Epi dentro del entramado ofensivo. En la ida, pese a ser un partido casi redondo, los ‘grandes’ menorquines sufrieron en este aspecto.
El trabajo interior de Menorca se antoja clave. El buen nivel de Schott y Wembi no solo ofrece diferentes atajos dentro de la rotación interior, sino que además ha entrado en la ecuación defensiva un Galette que está con la flecha hacia arriba en cuanto a presencia en ambos lados de la pista. Sin duda, una de las grandes apuestas del equipo en ese puesto de ‘4’.
El encuentro de ida no pudo dejar mejores sensaciones en clave acierto. Hestia Menorca se mantuvo en altísimos porcentajes (18/31 en tiros de tres) sustentados por un Littleson perfecto desde la producción de su muñeca (5/5 en T3). No estuvo tan fino en ese apartado Monbus Obradoiro, que se vio seco a partir de un 4/22 desde la línea de tres. Primordial en ese aspecto la enérgica defensa de un Sola que sostuvo a Menorca tanto en el rebote como a la hora de sostener el plan de partido atrás.
Respecto a esa vertiente, Obradoiro ha crecido hasta ser el mejor equipo de la categoría desde el triple con un fascinante 49% de acierto. Una de sus fortalezas junto a su capacidad de compartir el balón, donde ofrecen grandes guarismos con un promedio de 19,5 asistencias. En la ida, Menorca fue capaz de controlar su juego desde la fluidez con balón tras una gran actuación de Pol Figueras como generador —6 asistencias para las 21 del equipo frente a las 16 de Obradoiro—.
Al igual que en septiembre y durante la temporada, la llave del éxito balear estará en la defensa, desde la que podrán imponer su ritmo e incomodar a un rival con ganas de revancha.