La baja oficiosa de Thad McFadden, aunque todavía no oficial porque su ficha como jugador del Hestia continúa dada de alta en la Federación Española de Baloncesto (FEB) a la espera de que la entidad insular acabe de tramitar su baja, está mermando al equipo a nivel institucional por lo obvio. Pero también lo está haciendo en el ámbito deportivo al confirmarse su baja como un claro síntoma de debilidad en la rotación de Javi Zamora.
La del Fernando Martín supone la segunda derrota consecutiva a domicilio para los insulares, que ya habían pagado la ausencia del internacional por Georgia en el Magariños, tal y como había reconocido el entrenador madrileño la semana pasada. «Por su calidad, carácter y carisma, evidentemente Thad es un jugador al que echamos de menos. El otro día ante Estudiantes creo que también nos faltó una rotación por esa veteranía, porque talento no nos falta, pero sí es cierto que esos galones y esas situaciones a final de partido, de posesiones que son clutch, pues evidentemente con una rotación más de un jugador de 38 años y de su experiencia siempre ayuda», expresaba Zamora tras la victoria intersemanal frente a Palmer Basket en Bintalfa.
Bajón en Fuenlabrada
El paso adelante, que tantas otras veces ha dado la plantilla en situaciones que recordaba el también director deportivo, como en la lesión de espalda de Littleson o en las semanas sin Edgar Vicedo, se difuminó el pasado fin de semana en Fuenlabrada. Tanto por el resultado como por sensaciones, tal vez sea el peor partido del Hestia Menorca en la era Zurbriggen.
El propio base argentino se vio desnaturalizado por el colapso que planteaba a nivel defensivo el trabajado conjunto dirigido por Iñaki Martín. El santafesino pareció humano contra su exequipo por primera vez desde que recalara en la Isla, algo que tarde y temprano debía suceder después de cosechar tantos MVPs. Así pues, el ordenado y alegre sistema de juego se vio sensiblemente menguado en todos los sentidos.
Si bien la tasa de acierto en el tiro se mantuvo en unos porcentajes respetables, el rebote acabó de decantar la balanza a favor del bando local. Las apenas tres capturas en fase ofensiva —y una diferencia total de 13 a favor de Flexicar Fuenlabrada— hablan a las clara de las dificultades de los de Javi Zamora para dominar este apartado, una clave que en tantos otros encuentros le ha acabado otorgando el triunfo y que en esta última ocasión ha supuesto la puntilla para acabar siendo derrotado, aunque adjudicándose el basket average.
Criterio arbitral
La descalificación del entrenador Javi Zamora en el segundo cuarto por una doble técnica tras protestar las decisiones arbitrales en dos acciones muy puntuales habla a las claras del nivel de enajenación que alcanzó el Hestia con el criterio seguido por los colegiados Juan Ramón Hurtado Almansa, Sandra Sánchez González y Mari Ángeles García Crespo.
La crispación se disparó con varios contactos no pitados a favor del Hestia, en lo que el equipo entendía como una mayor permisividad para Fuenlabrada. Así fue que los de Iñaki Martín acudieron a la línea de tiros libres en hasta 29 ocasiones, mientras que el Hestia lo hizo 15, prácticamente la mitad: los locales cometieron 20 faltas, mientras que los visitantes 27.
Ese fue uno de los motivos por los que la escuadra menorquina perdió el foco por momentos y, por tanto, alimentó un mayor desorden en un juego anárquico más propio del inicio del curso que el que venía practicando en los últimos tiempos.
«Creo que ha sido un partido muy trabado desde el inicio, en el que el nivel de contacto y de intensidad defensiva ha sido muy alto. Flexicar ha hecho un gran trabajo en la defensa del pick and roll y en las situaciones de high split que tenemos de mano a mano. Han estado a un nivel sensacional y nosotros no nos hemos encontrado muy cómodos en todas esas situaciones que nos han castigado el short roll», consideraba Javi Zamora al término del partido.
A ello se le sumaban «muchas otras situaciones» en que su equipo no supo «a lo mejor, interpretar bien el nivel de contacto». Pero poco importaba atendiendo a las sensaciones. «Creo que podemos intentar trabajar para estar con más solidez, tanto en ataque como en defensa, y tratar de estar más duros», afirmaba.