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Fútbol

Suspendido otro partido de fútbol base balear por una batalla campal

Foto de archivo del campo del Cardassar, lugar donde sucedieron los hechos.

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El partido Cardassar-Sant Jordi de categoría cadete (2º Regional) fue suspendido en el minuto 71 por la pelea protagonizada por jugadores y padres en las gradas del campo municipal de Sant Llorenç. Según relata el colegiado Pérez Galera en el acta del encuentro, los incidentes obligaron a la interrupción definitiva del encuentro porque la situación llegó a tal nivel de violencia que acabó con el padre de un jugador en el hospital por una brecha en la cabeza y otro con una brecha en la boca. Fue una batalla campal con todas las de la ley.

El acta

El acta que redacta el colegiado Pérez Galera deja entrever que lo sucedido en el partido Alaró-Collerense se queda corto. Sin embargo, no hay vídeo de la pelea y por lo tanto la espectacularidad y trascendencia mediática será menor.

El colegiado explica en el documento oficial cómo se sucedieron los hechos. «Al expulsar a Lleonard Bujosa, el jugador se encara conmigo y me dice, ´tú árbitro eres tonto, me expulsas a mí cuando es el público el que se mete conmigo». Seguidamente se desarrollan los actos por los que se suspende el partido.

Relata el colegiado: «Un joven identificado por la fuerza pública como hermano del mencionado jugador expulsado, se va directamente hacia las personas que discutían con su hermano y muleta en mano se aproxima a ellos. Se gira Lleonard Bujosa y se sube a la grada, comenzando una pelea entre público de ambas aficiones y el jugador mencionado, sumándose después el capital del Cardassar, Julià Sancho, aunque ni este ni el jugador del Sant Jordi llegaron a propinar ningún puñetazo gracias a la intervención de ambos cuerpos técnicos».

El colegiado asiste con asombro a lo que está viendo y en el vestuario toma nota de todo lo que observa a continuación. El colegiado apunta que su integridad física no peligró «ya que la pelea era básicamente de público con los jugadores mencionados».

Al final del encuentro miembros de la Policía Local y de la Guardia Civil informan al colegiado que ya están al corriente del ingreso en el hospital de una padre agredido, de que hay testigos que han identificado al agresor y también este ha sido identificado. Ahora resta por ver ante la gravedad de los hechos, qué medidas va a tomar el Comité de Competición. La pelea en Sant Llorenç indica que las medidas tomadas hasta ahora, si bien han ayudado a disminuir los incidentes, no los ha podido paliar en su totalidad.

El apunte

Según ha podido saber esta redacción, los padres del Sant Jordi pidieron al colegiado que se suspendiera el partido al final del primer tiempo porque entendían que los jugadores locales y sus padres estaban excesivamente nerviosos. Esas mismas fuentes apuntan a que el colegiado no les atendió en su petición de suspender el choque y que los jugadores del Sant Jordi tuvieron que protegerse en su vestuario para evitar ser acorralados por los padres locales, circunstancia que no está plasmada en el acta. Lo vierto es que la violencia vuelve a golpear con fuerza al fútbol balear.

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