El encuentro disputado entre Mercadal y Mallorca B, en un clima desapacible, empezó con los visitantes más metidos en el encuentro, presionando arriba y jugando el balón con criterio. En cambio, el Mercadal permanecía encerrado en su campo más por méritos del Mallorca B que no por intentos locales, y esperaba alguna contra para poder generar alguna ocasión de gol.
El Mallorca B era dueño del juego y empezaba a crear ocasiones de gol. En el minuto 13, un balón que se envenena y es repelido por Álvarez, le llegó a un Hurtado que disparó a bocajarro, impactando en un defensa que lo desvío a córner. Al minuto siguiente, un disparo de Riba desde fuera del área obligaba a Álvarez a volvera lucirse.
Los visitantes mantenían el control del encuentro con un juego combinativo y muy seguros en defensa, haciendo que el Mercadal apenas encontrara posibilidad alguna de encontrar la portería rival.
Jarro de agua fría
Álvarez, el mejor de los de Lluís Vidal, seguiría repeliendo los ataques del Mallorca B hasta el minuto 40. A falta de cinco minutos para el descanso, Porras recibió un balón en profundidad y, al llegar a línea de fondo, colgó un centro medido a Peña que, solo en el área pequeña, marcó el 0-1 para el Mallorca B. El golpe suponía todo un jarro de agua fría para el Mercadal, que se marchaba al intervalo por debajo en el marcador.
La segunda parte, con viento a favor y viéndose con el marcador en contra, el Mercadal apretó el acelerador para tratar de conseguir el gol del empate. El Mercadal lo intentaba por medio de Ángel Martínez con una buena jugada individual y su balón iba a córner, pero lo que nadie quería acabó llegando. En el minuto 56, Hurtado aprovechó un balón centrado al área para marcar el 0-2 en la primera jugada de ataque del Mallorca B, poniendo así más tierra de por medio.
El Mercadal siguió intentándolo, pero sin éxito. La única ocasión en la que tuvo que intervenir el portero visitante fue en el minuto 61, en un disparo de falta directa de Karim.
La defensa del Mallorca B era infranqueable y tenía muy bien maniatados a los atacantes del Mercadal. Los bermellones se dedicaron a controlar el partido y dejar que pasara el tiempo, el cual corría a su favor gracias a los dos tantos anotados. Por su parte, el Mercadal jugaba con más corazón que cabeza, por lo que acabaría pagando caro la falta de gol que mantiene a los rojiblancos sumidos en una crisis de resultados.
Así se llegó al final de los 90 minutos, con alguna aproximación local más pero sin ningún tipo de éxito. Derrota para estrenar el año para un Mercadal que ve cómo se aleja de los puestos de arriba.