Aquel niño de Maó llamado Pedro Capó Payeras (Maó, 1989) que de pequeño soñaba con ser futbolista profesional y vivir de su deporte preferido como un estilo de vida sigue agrandando su leyenda en el deporte rey menorquín y español y este pasado fin de semana alcanzó los 500 partidos oficiales como jugador profesional, con 35 años y este año en las filas del Talavera de la Reina de la Primera RFEF.
Capó, que solo tiene en su mente seguir sumando encuentros en el césped– de momento en el conjunto de la Comunidad de Madrid–, jugó su partido 500 de profesional en El Prado, ante el Guadalajara. El mahonés, que en sus redes sociales exclamaba anteayer que tras estos quinientos partidos tan solo piensa en, «seguir sumando, que el ritmo no pare», escribió, llega a esta sobresaliente cifra todavía en un gran estado de forma y siendo clave en los esquemas del Talavera.
Para llegar hasta aquí hasta 339 partidos en la extinta Segunda División B, 45 en Segunda División A o 37 en la Primera RFEF, además de 30 en Segunda RFEF o los 25 que jugó el año pasado en la Superliga de la India, con la zamarra del Bengaluru.
La Nova Creu Alta, su casa
En total, once clubes profesionales en los que ha jugado Capó, destacando en las filas del CE Sabadell (105), en el Eldense (92)– ambos a caballo entre Segunda A y Primera RFEF– o los 62 en el extinto Sporting Mahonés donde empezó todo. «Diferentes clubes, todos ellos especiales y todos ellos parte del camino», narra Capó.
Bon jugador i millor persona.