La Federació Balear de Futbol (FFIB) que preside Jordi Horrach está dispuesto a acabar con la violencia con todas las armas que sea posible. El Juez de Instrucción ha formulado una propuesta sin precedentes en nuestro fútbol: 4 años de sanción, tras la causa abierta contra el futbolista del Club Atlas Deportivo Mallorca, equipo de Segunda Regional, que agredió a un asistente en diciembre del pasado año durante un partido. El jugador se expone a una sanción historica.
Los hechos se remontan al pasado 20 de diciembre en el partido disputado en el Polideportivo Sa Torre de Manacor entre el Club Atlas Deportivo Mallorca y Son Macià, que acabó con un claro triunfo visitante por 1-7, cuando un jugador del equipo local, que fue expulsado una vez acabado el duelo, le propinó un fuerte codazo en el pecho a un árbitro asistente, dejándole sin respiración durante unos instantes.
Los hechos, presenciados por el resto del equipo arbitral y varios testigos, provocaron que los colegiados optaran por encerrarse en el vestuario y requerir la presencia de la fuerza pública. El árbitro asistente agredido fue escoltado por la Policía para abandonar el recinto y posteriormente trasladado a un centro hospitalario para evaluar el alcance de una lesión que le obligó a estar varios días de bajas.
La FFIB actuó inmediatamente en el asunto y se personó en la causa. Ahora el Juez de Instrucción, después de recabar toda la información de los hechos que quedaron reflejados en el acta arbitral, ha propuesto una resolución de 4 años de sanción para el jugador. El club dispone de una semana para interponer el recurso pertinente.
No creo que fuera tema de un solo jugador, el acta del partido estaba llena de tarjetas. Sobra chulería en ese equipo.