El fin de semana llega acompañado de una nueva situación climatológica adversa. Por tanto, otra amenaza de suspensión empieza a sobrevolar en el seno de un CE Mercadal que tiene la esperanza de poder desplazarse sin problemas hasta Eivissa.
Los cuatro vuelos a los que los pupilos de Lluís Vidal deben subirse entre ida y vuelta para poder disputar su partido de este sábado (13h) ante la SD Portmany suponen un auténtico quebradero de cabeza por la alta probabilidad de que alguno de ellos pueda ser cancelado a causa de los efectos de la borrasca Oriana.
No obstante, el grupo se mantiene tranquilo en las horas previas. «La verdad es que los jugadores están con ganas y afrontan con seriedad la llegada de este partido», afirma el propio Lluís Vidal. «Las sensaciones de esta semana han sido muy buenas a nivel de entrenamientos. Diría que hemos tenido una actitud superpositiva», afirma el técnico rojiblanco.
Una «incógnita»
«Es verdad que en las dos últimas semanas no hemos competido y no sabemos cómo nos va a afectar al rendimiento en general. Es una incógnita», asegura el preparador mahonés en relación a la inevitable pérdida del ritmo de competición.
Por último, el técnico es consciente de la posibilidad de que este sea el tercer partido consecutivo que se aplace. «Estamos a expensas de ver qué nos depara el viento y las posibilidades de llegar a Eivissa. Esperemos que todo vaya bien y que el viaje sea cuando menos seguro, que es lo más importante para todos», culmina.