Confiados en que, al fin, el tiempo dé al menos un fin de semana de tregua y este domingo puedan volver a jugar ante la Peña Deportiva Santa Eulàlia tras cerca de un mes sin poder hacerlo y con tres encuentros pendientes de disputar– Collerense y Portmany a domicilio y Rotlet Molinar en el Municipal de Sant Martí–, saben en el CE Mercadal que les vienen semanas complejas, pasando de casi 30 días tan solo entrenándose y sin competir, a afrontar varias semanas de dobles compromisos.
El correspondiente a la jornada en cuestión y alguno de los tres aplazados por las continuas alertas naranjas en las Illes Balears. Bromeaba hace unos pocos días un miembro de la disciplina rojiblanca del menorquín de Tercera RFEF que el Mercadal, «se parecerá un equipo de Champions League», haciendo referencia al carrusel de partidos entre semana que deberá disputar.
Y entre los muchos aspectos que afectan a las cabezas y al rendimiento de la plantilla este parón competitivo, está también el aspecto físico y su programación, en un escenario involuntario e inédito. El joven preparador físico del CE Mercadal, Sergi Moll, reconocía anteayer a «Es Diari» que jamás había vivido algo así. «Por mi poca experiencia, ni había vivido ni visto una situación como esta. Creo que en el fútbol, tener tres partidos aplazados seguidos pasa muy pocas veces, por no decir casi nunca», decía. «Evidentemente, afecta a todos, tanto al jugador como al cuerpo técnico. A niveles de planificación te cambia los esquemas que estabas llevando a cabo toda la temporada y que estaban funcionando», explica Moll, quien hablando más de la parte de la preparación física, «seguimos con nuestro plan, con entrenos muy intensos pero algo más cortos de duración, con el fin de seguir con el ritmo que llevábamos».
De cara a las semanas entrantes, Moll y el cuerpo técnico terminan de ver cómo enfocarlo, «en función de las fechas de los tres partidos aplazados, más los partidos que ya tenemos que jugar los fines de semana», avanza.
Bajo su punto de vista, quiere pensar que no afectará al equipo el largo parón. «Todos hacen un esfuerzo extra, con la intención de que, algo que no depende de nosotros, nos afecte lo menos posible y estamos seguros del trabajo que estamos realizando y seguimos confiando en que eso nos siga dando sus frutos y su recompensa», valora en voz alta un Moll que, eso sí, advierte que, «cuantos más partidos en menos tiempo, siempre hay más riesgo de lesión. Por eso, durante estas próximas semanas, posiblemente cambiemos un poco el tipo de preparación, con el fin de minimizar a lo máximo este riesgo», sostiene, abogando por, «controlar las cargas semana a semana, fundamental para nosotros, ya que es muy importante poder contar con todos los jugadores que tenemos disponibles ahora mismo en plantilla».