Jagoba Arrasate ya no es entrenador del Real Mallorca. Este lunes por la noche, sobre las diez, el club hizo oficial la destitución del que hasta ahora había sido entrenador del primer equipo. Un giro de guion inesperado no se podía descartar después de la imagen del pasado domingo en Balaídos y con el equipo en descenso, y finalmente se produjo a última hora del día después de una reunión de urgencia entre Pablo Ortells (CEO de Fútbol) y el propio entrenador.
El técnico fue ratificado por el responsable deportivo antes del partido ante el Celta, pero tras una jornada de análisis de la situación en la que desde la entidad inicialmente se transmitió tranquilidad, la última palabra la tuvo Ortells, que comunicó al técnico vizcaíno su destitución. «El RCD Mallorca da por finalizada la etapa de Jagoba Arrasate como entrenador del primer equipo. La decisión, adoptada tras un análisis de la situación deportiva, responde a la voluntad del club de abrir una nueva etapa con el objetivo de revertir la dinámica actual y afrontar con las máximas garantías los retos que restan de temporada», reza la nota de prensa oficial del club emitida a las 21.50 horas de la noche de ayer.
Proyecto
Arrasate, fichado para un proyecto a largo plazo con tres temporadas de contrato pone punto final a su etapa como técnico bermellón después de un 2025 en los que los resultados no fueron los deseados tras una gran primera vuelta en la temporada 24/25 y tras un nuevo comienzo de año de nuevo irregular, con un claro déficit de puntos que no ha conseguido ir solucionando con el paso de las jornadas.
Finalmente, en una decisión tomada a última hora, la dirección deportiva comunicó al técnico su salida. «El RCD Mallorca quiere agradecer públicamente el trabajo, la profesionalidad y la dedicación mostradas por Jagoba Arrasate y todo su staff técnico durante su periodo al frente del equipo. Su compromiso diario y su comportamiento ejemplar han estado siempre a la altura de lo que representa esta entidad. El club le desea la mayor de las suertes tanto a nivel personal como profesional en sus próximos proyectos», añade el comunicado del club balear, con Alfonso Díaz (CEO de Negocio) y Pablo Ortells (CEO de Fútbol) al frente ante la ausencia del presidente y máximo accionista Andy Kohlberg, que tiene previsto llegar a la Isla el próximo viernes, después de exponer su modelo de éxito en el Business Football Summit de Londres.
La decisión pilló por sorpresa al propio Jagoba Arrasate, que quizás podría prever un ultimátum en el partido del próximo sábado en Son Moix ante la Real Sociedad, pero al que le telefonearon por la noche para que se personara en el club. Una vez en las oficinas, después de una charla con el director deportivo, la decisión fue fulminante. La destitución también cogió por sorpresa a los pesos pesados de la plantilla. El núcleo duro del vestuario se enteró del cese de su entrenador en torno a las diez de la noche tras una llamada del propio Ortells.
Situación muy delicada
El conjunto bermellón está situado en posiciones de descenso con 24 puntos, a uno de la permanencia, unos números que finalmente han acabado condenando a Arrasate, que se marcha del club molesto con los últimos mercados de fichajes realizados por la dirección deportiva, los cuales no han cumplido las expectativas del técnico.
El de Berriatua ofrecerá este martes una rueda de prensa en Son Moix (12:30 horas) para despedirse de manera pública. Lo cierto es que Jagoba había tratado en todo momento de buscar soluciones a una crisis de identidad deportiva absoluta, pero no pudo hallarlas y de ahí que el club haya decidido que con él en el banquillo la categoría peligraba.
Resta ahora por ver qué puede hacer un nuevo técnico con este mismo equipo y si es capaz o no de agitar al equipo en una recta final muy tensa por lo mucho que hay en juego en el Mallorca y en los rivales inmediatos. Habrá que esperar a este martes para conocer qué pasos sigue dando el club para intentar manejar una crisis que ha llevado al equipo a los puestos de descenso a Segunda.
Como buen menorquín, consciente de que los mayores enemigos de nuestra isla y su progreso a lo largo de la historia, han sido siempre los envidiosos mallorquines, no puedo ni quiero ocultar mi satisfacción ante la deriva negativa que está llevando el Mallorca en esta temporada. La Segunda División está asomando la patita... 🤫 Así sea. Amén.