El RCD Mallorca ha iniciado la búsqueda de nuevo entrenador después de hacer oficial, este lunes por la noche, la destitución de Jagoba Arrasate. La decisión se ha producido tras la derrota en Vigo ante el RC Celta de Vigo (2-0) y con el equipo instalado en puestos de descenso, a un punto de la salvación que marca el Elche CF. El club ha explicado en un breve comunicado que, tras analizar la situación deportiva, consideraba necesario «abrir una nueva etapa» para revertir la dinámica.
La derrota en Balaídos fue el detonante definitivo, aunque en el club ya preocupaba la mala racha de resultados y la imagen ofrecida en las últimas jornadas. Tres derrotas consecutivas han pesado demasiado en la decisión de la dirección deportiva, que entiende que todavía hay margen para reaccionar si se produce un cambio inmediato en el banquillo. El objetivo no es otro que asegurar la permanencia en Primera División.
Entre los nombres que ya están sobre la mesa destaca el de Luis García Plaza, un viejo conocido de la afición bermellona. El técnico madrileño fue el artífice del último ascenso a Primera y dejó una huella importante en el club. En su despedida aseguró que «si el Mallorca me necesita, vengo a nado si hace falta», una frase que muchos aficionados todavía recuerdan. Su conocimiento de la entidad y de la presión por la permanencia juegan a su favor.
También el de Toni Amor, otro viejo conocido en el club, que fue segundo entrenador de Javier Aguirre. El mallorquín sigue siendo la mano derecha de Aguirre, ahora a casi diez mil kilómetros de la Isla con la selección mexicana.
Otro perfil experimentado es el de Quique Sánchez Flores, entrenador con una amplia trayectoria en los banquillos de Primera División y con experiencia en situaciones complejas. Su carácter competitivo y su capacidad para ordenar equipos en apuros lo convierten en una opción atractiva para un proyecto de corto plazo cuyo único objetivo es sumar puntos cuanto antes.
También aparece en las quinielas el nombre de Xavier García Pimienta, que ya sonó el pasado verano antes de la llegada de Arrasate. Técnico con una propuesta de juego definida y buen trabajo con jóvenes, podría aportar una identidad más clara al equipo. Sin embargo, la urgencia clasificatoria podría condicionar una apuesta de este perfil.
En clave más local, el mallorquín Pep Lluís Martí es otro de los candidatos. Con pasado en la casa como jugador y experiencia reciente en los banquillos —su último equipo fue la UD Ibiza en 2024—, su conocimiento del entorno y del fútbol balear son argumentos que suman en un momento donde la conexión con la grada puede resultar decisiva.
Por último, el nombre de Javi Gracia también está encima de la mesa. Entrenador contrastado, con experiencia tanto en LaLiga como en el extranjero, destaca por su rigor táctico y su capacidad para competir en contextos exigentes. El Mallorca busca ahora a contrarreloj el perfil que mejor se adapte con el objetivo claro de empezar a sumar de tres este sábado contra la Real Sociedad en Son Moix.
JuanLo dices por Luis Aragones, Nadal, El caño Ibagaza, Gori Pomera,