A diferencia de las últimas ocasiones, el enésimo episodio de violencia en el fútbol menorquín no contará esta vez con ningún comunicado por parte de la Federació de Futbol de les Illes Balears (FFIB). Así lo ha confirmado el ente federativo a «Es Diari», sin ánimo de realizar ninguna declaración respecto al tema.
El asunto de la agresión vivida en el campo de Sant Bartomeu quedará en manos del Comité de Competición, que se reunirá este miércoles para determinar la sanción extraordinaria al juvenil menor de edad no convocado del Atlético Villacarlos que propinó varios puñetazos al abuelo de un jugador del CE Ferreries en la grada. Por tanto, el Comité de Competición, organismo independiente de la FFIB, dará a conocer el castigo en el habitual parte de sanciones semanal.
Condena y dudas
El que sí se ha pronunciado es el CE Ferreries. La entidad que preside Pepe Allés emitió en la tarde del lunes un comunicado a través de sus redes sociales. «La violencia no juega en el campo. El respeto, sí», advierten en el título.
«Este domingo, el partido del Juvenil preferente contra el Atlético Villacarlos se suspendió en el minuto 50 con un 0 a 2 en el marcador», inicia recordando el resultado correcto en ese momento. «Un jugador del At. Villacarlos situado en la grada insultó de forma reiterada a un jugador del CE Ferreries y agredió a un simpatizante del club», continúa.
«La Policía Local se personó en el campo, pero como no se podía garantizar la seguridad, el partido se suspendió. Desde el CE Ferreries lamentamos profundamente esta situación. Deseamos que nuestro aficionado se recupere muy pronto y que haya una sanción ejemplar para el agresor», remata.
Tanto el club azulgrana como la Policía Local de Ferreries, que ha corroborado la recreación de los hechos publicada en este diario, explicaban que el aficionado agredido todavía no había presentado denuncia. Al menos, a última hora de la tarde del lunes. Y es que el hombre, muy contrariado y afectado por lo sucedido, aún no tendría claro si presentarla o no.
Papel mojado
Al ser consultado acerca de su postura por este nuevo episodio de violencia, este diario no obtuvo respuesta alguna por parte del Atlético Villacarlos.
Asimismo, varias fuentes han señalado a este medio que en el seno del fútbol menorquín existe un profundo malestar con la actitud adoptada por la directiva encabezada por Santi Morro en este último capítulo. Estas entienden que el documento contra la violencia firmado hace justo una semana por todos los clubes de la Isla debía marcar un antes y un después a la hora de afrontar este tipo de acontecimientos.
Cabe recordar que en dicho comunicado conjunto queda reflejado un compromiso común de «tolerancia cero ante cualquier acto de violencia, agresión, amenaza o conducta antideportiva» o de «coordinación permanente entre clubes y Federació para detectar, prevenir y actuar con rapidez ante cualquier incidente», entre otros puntos.
Si no se para esto el culpable será la federacion . Ya esta bien . Ay que cortar ya esta violencia en el fútbol menor.