El empate sin goles (0-0) en su visita a la SD Portmany deja satisfecho al CE Mercadal, que logra dar un carpetazo definitivo al carrusel de partidos aplazados que arrastraba en el último mes a la espera de conocer qué sucede finalmente con el encuentro aplazado frente al Constància —marcador de 1-4 al descanso cuando era suspendido por el mal tiempo—.
Sin el asturiano José Luis Álvarez en portería tras confirmarse su luxación de codo, el ciutadellenc Oriol Bosch cumplió con creces al dejar su portería a cero.
Falta de precisión
«Ha sido un partido muy competido. Después del parón del domingo, se esperaba un poco más de nosotros. Hemos trabajado mucho y el equipo se ha entregado, por lo que no hay nada que objetar en ese aspecto», afirmaba Lluís Vidal al término del encuentro.
«La falta de calidad en momentos puntuales y la falta de decisión en ataque nos ha perjudicado. Teníamos que haber hecho mucho más, pero no ha sido el mejor día de los atacantes en el uno para uno en banda», opinaba. Pese a gozar de «tres ocasiones de gol claras» en la primera mitad, en la segunda el Portmany consiguió contrarrestar ese peligro «a base de coraje». «No hemos convertido las otras dos claras que hemos tenido, igual que ellos también las han tenido. Nos vamos con las sensaciones de haber podido ganar, pero seguimos sumando y a ver hasta dónde llegamos», sentenciaba el preparador mahonés.