Sin goles no hay paraíso. El CE Mercadal acabó prácticamente sin creerse el resultado cosechado este sábado en su visita a Na Capellera, donde cayó 3-0 ante el potente CE Manacor, en un encuentro jugado de tú a tú y en el que fueron los rojiblancos los dueños del esférico. Sin embargo, el instinto goleador del segundo de la tabla determinó este resultado demasiado abultado, visto lo visto. Avisaban los rojiblancos en el minuto 2 después que Franco se internara por banda derecha y enviara el balón al palo diestro, lamentándose los insulares de la ocasión perdonada. Había salido muy serio el cuadro de Lluís Vidal, presionando arriba con Franco y Ortiz y disciplinado en la retaguardia, pese a los intentos del Manacor por banda izquierda con el menorquín Marín. Y los rojiblancos iban sacando petróleo con saques de esquina ante Dols.
Se llegaba al primer cuarto de hora de un encuentro entretenido, sin llegadas serias en ninguna de las dos áreas pero siendo un choque jugado, hasta el momento, de poder a poder. Los insulares, muy metidos en partido, no le perdían la cara al encuentro, hasta que en el 16’ un balón raso en la frontal del área entraba por el palo derecho defendido por Oriol Bosch, marcando Amengual un injusto 1-0 ‘manacorí’. Debía seguir igual de serio el Mercadal pese a este golpe bajo. Tras el 1-0 los de Vidal siguieron con su plan de partido, gozando más del balón y en el 20’, un pase de la muerte raso del capitán Barber por la derecha no llegaba a rematarlo nadie entre los tres palos, en otra clara de los insulares, que seguían con pulso en el partido. Lo continuaban intentando los mercadalencs, a quiénes el 1-0 encajado no les hacía justicia, visto lo visto y llegados a la media hora de encuentro en Na Capellera. Eso sí, los locales estaban muy bien plantados en el césped, en contención.
Bajaba enteros en intensidad la contienda, tras un inicio frenético de los dos equipos. El Mercadal continuaba maniatando el balón por ambos lados, en busca de alguna internada que le propiciara la igualada, a diez minutos ya para marchar a vestuarios. Los mallorquines, a excepción del gol, apenas inquietaban seriamente al portero insular titular en sustitución del lesionado José Luis. Casi en el 45’, la zaga menorquina salvaba bajo palos el 2-0, cuando la parroquia local ya cantaba el segundo tanto. Amanecía una segunda parte diferente de entrada, siendo de inicio el Manacor quien tenía el esférico. Eso sí, los de Vidal iban sumando saques de esquina, ante un rival que salió decidido a por el 2-0, en su lucha por recuperar el liderato de Tercera. ElManacor empezaba a tocarla y a adueñarse del balón, frente a un rival que necesitaba dar un paso adelante si quería llevarse algo de positivo de Na Capellera.
A los doce minutos de la reanudación Bosch evitaba el segundo de un fuerte trallazo de Rubio, muestra que los locales iban ganando terreno. Subía valiente el veterano Sergio al cuarto de hora por la izquierda y para enviar otro pase envenenado que nadie lograba atrapar ante Dols, antes de que Miquel Aguado empezara a poner piernas frescas en el campo.
El Mercadal seguía en partido y López, por muy poco, no ponía el ansiado 1-1 tras el enésimo córner rojiblanco, llegando a rematar tímidamente de cabeza. Se entraba en los 20 último minutos e insistía por la izquierda el Mercadal, que obligaba al rival a recular aunque sin demasiado ‘punch’. El partido entraba en su fase decisiva y con un devenir del todo incierto, ya que era un toma y daca de balón constante. Y cuando el partido estaba en un pañuelo una internada por la derecha mallorquina en un más que posible fuera de juego acabaría con el 2-0 en el segundo palo obra de Riera, en el minuto 78, dejando casi insalvable el envite.
Con el excesivo 2-0 en contra, los de Vidal buscaban de espaldas y por alto a Karim, en una gesta casi épica en Mallorca. Y ya a cinco minutos del final caía el 3-0 obra de Frau, superando de nuevo a Bosch y en otro jarro de agua fría, quedándose cariacontecidos los insulares, ante un Manacor ‘subidito’ al final.