Un auténtico infierno y miedo es lo que le tocó vivir al árbitro de fútbol menorquín, Nil Cubas, este pasado domingo por la noche en el encuentro Águilas CF-UCAM Murcia de la Segunda RFEF, en el estadio El Rubial; un enfrentamiento decisivo para ambos equipos en su empeños por ascender a la Primera RFEF y con el que los aguileños, tras caer 1-2, perdieron el liderato de la tabla.
Cubas, a la finalización de este tenso y lamentable encuentro de rivalidad murciana, recogió en el acta del partido agresiones a sus asistentes, lanzamiento de objetos al terreno de juego por parte de la afición local y diferentes amenazas, al grito frente a la puerta de los colegiados de, «sois unos hijos de puta, os vamos a apuñalar, salid ya», apuntó el trencilla menorquín, sin llegar a definir con exactitud de quién o quiénes procedían.
Después de un partido muy tenso y duro los 90 minutos y que finalizaría con las expulsiones de Cosme, Hernández y Sánchez de los locales y Marcial, preparador físico, y Mizzian, del UCAM tras tener que pedir Cubas la presencia de la Guardia Civil y parar unos minutos el partido por lanzamientos de objetos en el campo, lo más lamentable llegó tras el pitido final en Murcia. «Una vez finalizado el partido, cuando nos dirigíamos a los vestuarios, el entrenador del Águilas, se dirigió a mi asistente propinándole una patada, golpeándole el gemelo por la espalda», denunciaba este domingo por la noche Nil Cubas en el acta, añadiendo el menorquín que, «cuando nos dirigíamos a los vestuarios, el utillero del Águilas, impedía el avance del asistente con los brazos hacia el vestuario, protestando de forma airada e insistente», narró Cubas.
Aunque el infierno de Cubas y su equipo arbitral, además de para los jugadores del UCAM, no acabó todavía. «Cuando nos encontrábamos dentro del vestuario, una persona que no pudimos identificar se plantó frente a la puerta, impidiendo que la pudiéramos cerrar, increpando nuestra actuación, teniendo que personarse la Guardia Civil para desalojar a dicha persona. Minutos más tarde, abriendo hasta en tres ocasiones la puerta del vestuario personas no identificadas, amenazando e insultándonos en los términos siguientes: ‘Sois unos hijos de puta, os vamos a apuñalar, salid ya’».
También golpearon la puerta de detrás del vestuario de forma violenta en repetidas ocasiones», detalla Cubas en el acta del lamentable Águilas-UCAM. Incluso, una persona que se auto identificó como el presidente del Águilas, «de camino al acceso de vestuarios, retenía con su mano derecha agarrando con fuerza por detrás del cuello al asistente, impidiendo su acceso al vestuario», puso en el acta el árbitro de Menorca, en uno de sus días más tristes en el mundo del fútbol.
Cuando ocurren estas cosas se tienen que tomar medidas serias. Delito de amenazas denunciado de oficio, campo cerrado seis meses, pérdida de categoría para ambos equipos, etc.