El proximo jueves 9 de abril en el Aubamar Suites & Spa se celebrará el I Congreso contra la Violencia en el Deporte organizado por la FFIB, que con este evento se convierte una vez más en pionera en nuestro país a la hora de avanzarse a situaciones de máxima relevancia. Tal y como ha ido informando este periódico la jornada contará con figuras relevantes del panorama balear y nacional para abordar uno de los principales retos del fútbol actual como son erradicar la violencia de los terrenos de juego y de las gradas. Jordi Horrach, presidente de la Federació, reflexiona sobre el congreso y principalmente incide en las actuaciones que la FFIB ha llevado a cabo para ir hacia un deseo común, la nula violencia en los campos y en el deporte.
¿Qué sensaciones tiene a pocos días de la celebración de este congreso del cual la FFIB es pionera?
Como dice es un evento del cual somos pioneros en su celebración y viene dado porque tenemos una realidad que es la violencia en el deporte, no solo en el fútbol, y era momento de poner en común ideas y soluciones para ayudarnos en este sentido. La primera mesa es de derecho con personas con profesionales de la talla de Llorenç Salva, José Díaz, fiscal de menores, Javier Capelastegui, presidente del Tribunal Balear del Deporte y Álvaro de Miguel Secretario General de la RFEF. Nos tienen que dar una visión más allá de lo que hacemos cada fin de semana y sobre todo incidir en cuál es la respuesta que tiene el derecho penal o el derecho deportivo sobre las incidencias que se puedan dar. Es una forma de que todos visualicemos que este problema es mayoritario y general, no solo se da en el fútbol, sino que lo tenemos todos los deportes de ahí este congreso.
Su labor al frente de la FFIB contempla muchas actuaciones en un espacio muy corto de tiempo, pero luchar contra la violencia ha sido su gran obsesión, por llamarlo de alguna manera.
Creo que hemos llevado a cabo muchas actuaciones en año y medio, modificado competiciones, puesto en marcha la comunidad de clubes, hemos dado más dinero que nunca, damos más balones que nunca y otras actuaciones, pero esto quedaba siempre eclipsado por una pelea de un sábado en un campo y si bien todo lo que hacemos está muy bien, es nuestra responsabilidad luchar contra la violencia pese a no ser nuestra obligación concreta ya que hay otras instituciones que tienen que luchar contra esta lacra. Pese a todo, como digo, nosotros nos hemos implicado al máximo. Todo lo que podamos luchar día a día lo haremos para parar esta lacra, que es el gran problema.
¿En qué han sido pioneros en la lucha contra la violencia?
Fuimos la primera federación deportiva de España que publicó un vídeo de violencia en un campo de fútbol y esto no lo ha hecho ninguna federación nunca. Creo que eso era el primer paso para decir alto y fuerte que teníamos un problema y que entre todos teníamos que solucionarlo. Desde ese día, hace un año y medio, hemos hecho muchas cosas y activado también muchas campañas, unas con más éxito y otras no tanto, pero hay una especialmente como la que implicamos al Govern y a la Comisión Antiviolencia, que instaron a impedir la entrada a los padres que no cumplían con las normas. Podemos actuar sobre jugadores, técnicos, directivos y nos faltaban los padres, que era lo que nos pedían todos. Antes no teníamos competencias, pero ahora tenemos un canal como es la Comisión contra la Violencia que atendió nuestro escrito fundado y argumentado. Ahora el círculo está cerrado y falta trabajar para que funcione. Iniciativas como el congreso contra la violencia es un paso más.
¿Trabajará para consolidar esta iniciativa?
Así es, no queremos que sea un único evento en un año concreto. Este 2026 el cartel es muy bueno porque además de los mencionados anteriormente no podemos olvidar a los exfutbolistas que nos acompañarán y tampoco a entrenadores y directivos. Compartirán sus experiencias Fran Soto, presidente del Comité Técnico de Árbitros de la RFEF y se redondeará la tarde con Jero García y Emilio Duró. Pero como digo pretendemos dar continuidad los próximos años a este acontecimiento. Va a ser anual y ya tenemos en mente el programa del próximo año. Hay que dar paso también a otras federaciones porque yo por ejemplo estuve el pasado fin de semana en el Campeonato de España de Waterpolo y la cantidad de gente que insultaba a los árbitros fue tremenda. Es responsabilidad de todos frenar estas actuaciones y tenemos que unirnos las federaciones que sufrimos esta violencia y llevar a cabo un congreso todavía más grande. Los presidentes de las federaciones implicadas están invitados y muchos han confirmado su asistencia.
¿A qué se debe que en estos tiempos que corren todavía se den casos de violencia en el fútbol y en el deporte en general?
Es por varios motivos. En las décadas de 70 y 80 había mucha violencia contra los árbitros, pero también entre jugadores. Antes había 15.000 licencias y ahora hay cerca de 40.000. Se magnifica todo, no existían las redes sociales, ni las cámaras en los campos. Hemos visto cambios y ahora hay menos casos de violencia, lo que pasa es que ahora se ven y antes no. En décadas anteriores había muchas incidencias, ahora es de forma más individual y selectiva en determinados encuentros y además el que comete este acto sabe que puede ser denunciado al momento. Hemos avanzado mucho en la lucha contra la violencia. Las sanciones graves o muy graves en nuestro reglamento suponen un 0,15 por ciento de las sanciones que ponemos, pero tiene mucha visibilidad. Son 200.000 personas que se manejan en los campos de fútbol y hay un espectro tan amplio de gente que en algún momento puede pasar algo, pero la violencia ha bajado gracias a los medios que tenemos y que antes no disponíamos de ellos. Hay frustraciones en la vida de las personas y el que paga es el fútbol. Somos una federación que mueve cientos de miles de personas, pero no vamos a cesar en luchar contra la violencia porque el día que lo hagamos, volverá a subir el porcentaje y esto no vamos a permitirlo. De ahí que las actuaciones que hagamos sean múltiples y entre ellas este Congreso del próximo jueves.
En este sentido han sido responsables al máximo y la violencia en los campos, pese a no erradicarse por completo, ha bajado de forma notable.
En según qué aspectos hemos sido pioneros y las otras federaciones y la Española nos pide nuestras propuestas de campaña y llevar a cabo también un congreso con ellos. De hecho vendrán aquí porque desean trasladarlo a nivel nacional y en cierta manera es una gran responsabilidad por nuestra parte. Porque cualquier federación que tiene un conflicto localizado tiene que hacer todo lo posible para erradicarlo y eso hacemos. Si en nuestro caso no es suficiente, estamos muy cerca. Tenemos policías tutores, mecanismos que nos permiten activar denuncias de forma rápida, implantamos medidas socioeducativas como por ejemplo que si un jugador tiene una sanción de 8 partidos, si lleva a cabo el curso, se le rebaja el castigo. A estos cursos viene el padre, la madre, acompañan a un árbitro, no damos mucha difusión a esto porque no es fácil. Podemos sancionar a los padres y la sanciones con las cámaras son más justas y también en algunos casos más duras. Esto hace que baje al violencia, el otro día entre dos entrenadores que generaron un conflicto se les sancionó a cada uno con doce partidos. Tenemos que ser duros contra la violencia. El límite que nos marcamos está en seguir trabajando para erradicar con la agresividad física y verbal.
Han iniciado la disputa de finales para hacer más atractivos los campeonatos. ¿Repercute esto en la violencia en los campos?
Mucha gente me dice, cuantas más finales hacemos más violencia tenemos, pero lo que no vamos a hacer es a renunciar el fútbol y al disfrute porque haya violencia. Hay que ir contra la violencia, no contra las finales.
¿Algún mensaje más como presidente de la FFIB?
Al final todos, no solo la federación de fútbol, las administraciones públicas también tienen que luchar contra esto, debemos luchar juntos. No podemos estar pensado dos años en lo que hacemos, pese a que hay administraciones que lo hacen. Hay que actuar y nosotros lo hemos hecho. Lo que no podemos hacer es dejar de creer que esto no se va arreglar. Hemos tomado medidas drásticas porque queremos salvaguardar el fútbol. Reestructuraremos algunas de las categorías donde tenemos detectado que hay más problemas y veremos si así evitamos el foco de conflicto en competiciones largas. También actuaremos de alguna forma contra las ligas piratas, el Ajuntament de Palma ya ha tomado medidas y es que no se puede jugar ninguna Liga en instalaciones municipales si no es de forma federada. Esta gente no quiere entrenar, solo quiere jugar y hay que darles esta posibilidad y cuando recuperemos el campo de Son Malferit, vamos a tener estas ligas aquí, pero dirigidas por la Federación y tuteladas por nuestras normas y en un entorno seguro.
Tu res el primero que no haces las cosas bien, actúas dictatorialmente, a dedo, sin votación. Dices que quieres erradicar la violencia en el fútbol, y sólo hay que ver quién hay en la federación Menorquina, en las actas cuando un entrenador ha sido expulsado , pone no presenta......hay que poner la verdad.Hay mucho que mejorar.