«Ha sido como montar cinco torneos en uno», bromeaba a mediados de semana Toni Capó, director general de Biosport Menorca, a este diario y entre corrillos. Y es que para la organización de esta segunda entrega del Open Menorca Challenger ATP 100, la cita de este año ha sido un examen mayúsculo, después que en sus primeros días tuvieran que lidiar con una ‘tramontanada’ histórica, de las de antaño. Y se han salido con la suya, consolidando el evento menorquín, con una gran respuesta del aficionado, un nivel de tenis superior al del año del debut y en unas instalaciones del Club Tenis Ciutadella envidia ya de muchas entidades.
De los nervios a la satisfacción
El director general de Biosport Menorca y figura clave para que este Open Menorca haya venido para quedarse en la Isla hablaba ayer para «Es Diari» de la valoración general de este torneo, muy complicado por todo lo sucedido en el plano meteorológico. «A nivel deportivo nuestra valoración como empresa es muy positiva, ya que hemos contado con tenistas incluso mejores que el pasado 2025 y en este sentido seguimos trabajando para ir creciendo», señalaba de primeras, Capó, muy satisfecho también en lo social de cómo ha ido este año en el CT Ciutadella.
El alma máter de este Challenger menorquín y hecho ya a organizar tipos de eventos de esta magnitud– como el World Padel Tour o la Copa de la Reina de voleibol mismas–, habló evidentemente de la que tuvieron que lidiar estos días con el protagonista inesperado del arranque del torneo, la fuerte ‘tramontanada’ en Ciutadella. «Ya de entrada lo que nos provocó y obligó fue a tener que suspender dos jornadas de competición y otras dos a realizarlas de manera muy forzada. Y ya en frío debo reconocer que ha sido algo bastante complicado de gestionar y vivir, en el ámbito organizativo, sacarlos adelante. Sin embargo, entre todos logramos que haya salido adelante», se congratulaba ayer para este diario Capó, respirando ya tranquilo tras los primeros días de preocupación máxima por el devenir del evento.
Un viento y pésimas condiciones que obligó incluso a la organización a tener que adaptar otra pista. «Se tuvo que montar corriendo pero al final nos salió bien y salvamos la situación, finalizándose el torneo este domingo, que era el día que tocaba».
Si por algo ha sorprendido también esta segunda entrega del Open Menorca Challenger ATP 100 ha sido por las nuevas y modélicas instalaciones en el CT Ciutadella que preside Anna Vilafranca y que ya serán para el disfrute de los socios y jugadores de la entidad. «Realmente ha quedado muy bien esta primera fase y sí, la ATP está encantada con todo lo que llevamos a cabo y a finales de año tendremos la reforma totalmente finalizada y estaremos preparados para subir de categoría cuando haya una plaza libre y para lo que estamos trabajando», avanzaba decidido el director de Biosport Menorca, congratulándose en el sentido de que se ha visto que Ciutadella y la Isla, «quieren tenis. A la mínima que se ha puesto el tiempo bueno hemos llenado las instalaciones, con ‘sold out’ en las finales individuales».
Capó tuvo palabras también para los raquetas menorquines presentes en Ciutadella estos días. «Como organización queremos darles la oportunidad de vivir esta experiencia, ya que por ranking no la tendrían» abundaba un Capó que alto y claro aseguró que sí, «tendremos Challenger 2027 y de hecho trabajamos para consolidarlo».