«Suerte que estamos salvados». Esta es la sensación que se vive y exterioriza estos días en el Municipal de Sant Martí –entre el equipo, junta directiva y masa social– al ver como la plantilla de Tercera RFEF que dirige el técnico, Lluís Vidal, después de firmar una temporada espectacular y en la que han atado el reto de la permanencia a semanas aún del cierre liguero, ahora se ven con apenas 14 jugadores disponibles en la primera plantilla para ejercitarse en el día a día. Un déficit alarmante de efectivos que ya se vivió en la última salida del cuadro rojiblanco a Formentera, donde los menorquines viajaron en cuadro –con tres juveniles– y además se agravó ya qué se rompieron probablemente para el resto del curso, el guardameta, Lluc Matas –fichado hace unas semanas– y el veterano, Sergio Martínez.
Y es que este año hasta 15 rojiblancos han tenido o tienen lesiones de consideración o se han ido de Sant Martí, ya sea por temas personales o futbolísticos. En el capítulo de la enfermería, los últimos son Matas y Sergio, que se rompieron en Formentera. El portero sufrió una importante contractura y el lateral en los isquiotibiales, por lo que podrían haber dicho adiós al curso. No viajó Karim Sidibé por problemas en un dedo de la mano; tampoco el ‘capi’, Eric Barber, por una microrotura del abductor; Marc ‘Merca’, lesionado de la rodilla desde Navidades; Sebastià Fedelich por rotura de abductor o el joven central, Luke Naylor, que ha vivido un infierno, primero por la rodilla y cuando regresó, por una rodilla, también fuera ya de combate.
También el meta José Luis por su espalda y las rodillas de Mouha Cámara y el recién operado, Íker Rodríguez, han supuesto KO definitivo. Sí pudo volver tras unos meses Joan Torres, por una afectación coronaria.
Salidas de la estructura
Y salieron del equipo mercadalenc, por temas personales o futbolísticos, Roger de la Villa, Xavi Fedelich, Ansu Marena y el primero, el central de Mali, Ayouba Koné.