Es el sueño de cualquier conductor en el mundo del trote. Llegar a competir algún día en la ciudad de París, en el emblemático hipódromo de Vincennes. Y el veterano ‘jockey’ de Ciutadella, Damià Bosch, lo logró recientemente, tras correr en Francia, en la prestigiosa Copa Internationale des Amateurs 2026, después de haber sido el mejor español del año pasado. Bosch compitió con un caballo prestado en Francia mismo, de nombre ‘Instagram’, a través de un sorteo realizado entre todos los conductores de los catorce países presentes en esta cita internacional. No tuvo demasiada suerte con esta adquisición el de Ciutadella, ya que le tocó un ejemplar más que discreto para poder competir a su gusto. «No era gran cosa, no tuvimos suerte en el sorteo, la verdad. No me fue muy bien y me distanciaron», lamentaba el de Torre del Ram, ya en la Isla.
A pesar de que su debut histórico en París no fue ni mucho menos el soñado a nivel competitivo, sí reconoce a «Es Diari» Bosch que poder correr ahí, en la catedral del trote europeo, «fue lo máximo, me sentí un privilegiado en Vincennes porque ahí no puede ir cualquiera. Ya lo había visto pero cuando estás dentro ves que es otro mundo, con instalaciones y pistas impresionantes y a lo grande», exclama el menorquín, pese a la mala suerte con el caballo.
«Muy contento por la experiencia, pese a no acompañar la carrera. Una vivencia única la vivida», sostiene el conductor, un clásico en los hipódromos insulares. Bosch, que ya ha vuelto a la realidad en Ciutadella, habla de la opción de volver a París, quizás con la espina clavada por no haber podido dar más junto al modesto ‘Instagram’. «Si puedo volveré pero depende de la puntuación, como este año, que acabé primero de España en amateurs y por eso pude acudir a la cita parisina», explica. «Si ganas tienes este privilegio pero es muy difícil y más ahora, con el cambio del sistema de puntuación, con el que será más fácil para un mallorquín que corra en Palma que para nosotros, Menorca y Eivissa también», lamenta en voz alta el insular, contrariado con esta decisión y tras ser el mejor y más regular este 2025, lo que le otorgó este preciado billete a Francia. «Es el trabajo de todo un año y repito, hay mucha tarea detrás que no se ve», valora Bosch, quien se centra de nuevo en la Isla. «Aquí nos dedicamos a criar también, trabajar potros y ver si podemos ir a luchar a Mallorca, nuestro reto de cada día. Correr en Menorca y alguna en la isla vecina», zanja con la modestia por bandera.