Después de unos largos y duros meses de invierno en los que la veterana nadadora de Ciutadella, Margarita ‘Tita’ Llorens, ha agradecido el frío y las bajas temperaturas de un final de 2025 y arranque de 2026 totalmente invernal en la Isla, le ha llegado la hora de la verdad. Llorens se ha estado ejercitando en la piscina del Club Tenis Ciutadella estos últimos tiempos para intentar acercarse a las gélidas temperaturas que se encontrará en su enésima hazaña que tiene entre manos y para la que este domingo llegó ya a Bariloche, con el deseo de ‘zamparse’ el complejo Canal Beagle, este estrecho ubicado en el extremo austral de América del Sur.
Otra épica travesía sin traje de neopreno en Ushuaia que ha tenido un cambio de última hora, ya que finalmente, en lugar de unir Chile y Argentina, lo hará en el sentido inverso inicial, tal y como explicaba ayer a «Es Diari» desde tierras sudamericanas. «La intención inicial ya era Argentina a Chile, que era mi ilusión desde siempre; no acababa de poder visualizar la travesía en el otro sentido, ni tener una exactitud en cuanto a los kilómetros a nadar– entre 12 y 14– o de no estar bien, cerrando en los 10, algo que no me inspiraba mucha seguridad», explicó una Llorens cuya ventana para su nuevo reto estará entre el 21 y el 28 de febrero.
Finalmente, Tita Llorens recorrerá a nado unos ocho kilómetros, entre Punta Almansa y Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo; situada en la Isla Navarino, frente a las costas del canal Beagle, al sur de Chile y donde termina el continente americano. «Serán unos ocho kilómetros, realmente en función de las corrientes. Ahora estoy más tranquila porque sí puedo visualizar la travesía, algo que para mí era sumamente importante», señala la menorquina, muy ilusionada.
Adaptación desde Bariloche
Llorens se ha desplazado hasta Bariloche primero, para trabajar en su adaptación al clima, a las temperaturas y al ‘jet lag’. «No quería llegar y lanzarme al agua, que lo hice una vez y dije que nunca más. En Bariloche quizás haga una travesía de ocho kilómetros que se organiza y que me podía servir como test. Me han invitado a nadarla», explicaba Llorens, con el máximo respeto a una prueba, para ella, exigente por el agua, ya que por distancia ha logrado retos muy superiores. «En cuanto a las temperaturas, rezaría para que estuviera a 9 grados el agua. En Ciutadella me he helado, con cambios muy bruscos de temperatura, de 9 a 12 grados», detalla, combinando su preparación con la Piscina Municipal. «De 7’5 a 9 grados pienso que me la podré encontrar».