La Fórmula 1 ha asegurado que está «siguiendo de cerca» la situación en Oriente Medio, después de que las fuerzas estadounidenses e israelíes atacaran Irán, antes de celebrar los Grandes Premios en Baréin y Arabia Saudí en el mes de abril.
Los ataques con misiles siguen sacudiendo la región después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán, lo que ha llevado a varios países a cerrar sus espacios aéreos. Varios miembros de la F1 tenían previsto viajar a Australia para la carrera inaugural del próximo fin de semana pasando por Oriente Medio, y ahora algunos de ellos han tenido que cambiar sus vuelos.
Los responsables de la Fórmula 1 confían en que la carrera inaugural de la temporada en Melbourne, el domingo de la semana que viene, no se verá afectada. Sin embargo, Baréin y Arabia Saudí acogerán la cuarta y quinta citas de la nueva campaña, respectivamente, el 12 y el 19 de abril.
«Nuestras tres próximas carreras son en Australia, China y Japón, y no en Oriente Medio; esas carreras no se celebrarán hasta dentro de varias semanas. Como siempre, seguimos de cerca cualquier situación como esta y colaboramos estrechamente con las autoridades pertinentes», señaló a dpa un portavoz de la Fórmula 1.
El verano pasado, el director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali, admitió que el deporte contaba con un plan de contingencia para las dos últimas rondas de la temporada, en Catar el 30 de noviembre y en Abu Dabi una semana después, en medio de las tensiones políticas en Oriente Medio. Ambas carreras se celebraron según lo previsto.