Hay trenes que solo pasan una vez en la vida y el joven ciutadellenc de 15 años, Òscar Hernández, se subió al suyo. Él jugaba al voleibol en el CV Ciutadella y esta temporada se marchó a Estados Unidos para compaginar los estudios con el volei, primero de bachillerato (’junior year’) en los Estados Unidos, donde vive en Berkeley (California), estudiando en Berkeley High School y jugando con los Tyrants Volleyball Club. Hernández, un apasionado del deporte pero con los estudios siempre por delante, ha cumplido su gran sueño americano– como otros menorquines– y estudia y juega en USA.
«El entrenador me contactó, probé con ellos y me ofrecieron una beca deportiva. Mi objetivo principal es tener un rol importante en el equipo y contribuir todo lo que pueda, además de mejorar como jugador», relata, desde los Estados Unidos, a «Es Diari».
Los Tyrants de Hernández compiten en la máxima categoría del norte de California, la Gold A, en la que van segundos en el ranking y batallando por llevarse el oro en San José y estar un paso más cerca de ese puesto en los nacionales. «Hay una gran diferencia en jugar con un equipo sénior a jugar con chicos de mi edad pero creo que el haber jugado con gente con experiencia me ha aportado mucho criterio de juego que me ayuda a estar al nivel en una liga tan exigente como esta», nos relata el ciutadellenc, que en la Isla jugaba en el Primera Balear del CV Ciutadella.
Los estudios, una prioridad
Y quiere destacar que su experiencia en EEUU se debe a una beca de estudios, no deportiva, «por lo que el volei no es mi primera prioridad aquí. Aun así, el abanico de oportunidades para seguir jugando aquí es enorme, con ojeadores de las mejores universidades en cada torneo importante. Un objetivo muy ambicioso sería ser contactado por alguna universidad y jugar a nivel universitario». A diferencia del voleibol en España o europeo, en pistas norteamericanas, a nivel táctico, «hay un reglamento a parte, normas nuevas para mí pero que tampoco cambian mucho el juego. A nivel técnico es mucho más físico y menos técnico, en el que los equipos priorizan la altura y fuerza a la técnica, no siendo del todo así en Europa», analiza, ante un choque cultural que puede ser «muy grande. Yo en lo personal lo llevo bien, viviendo con una familia de acogida y la experiencia es muy agradable», dice, eso sí, echando en falta a su gente. «Estar lejos de mi familia y entorno puede llegar a ser duro en algunos momentos».
Un Hernández que sigue el día a día del Avarca, «muy intrigado por lo que pueda lograr este año; el inicio de liga promete, no tengo duda de que son candidatas a todo a nivel nacional, como estos últimos años». Un CV Ciutadella que va recuperando presencia de chicos: «Poco a poco el club ha hecho un gran trabajo incorporando equipos masculinos y no solo a los que estamos acostumbrados de hace tiempo en categorías altas baleares sino también se han formado equipos de base y ya contamos con un infantil y un cadete que juega categoría autonómica, en su segundo año», aplaude Hernández. «Poco a poco todos los chicos que salen de ese equipo van cogiendo roles en otras categorías y el objetivo principal es formar a los jugadores para el día de mañana estar listos para competir en Primera Balear».