Cuando cayó en sus manos un libro del Institut Català de les Dones que trataba sobre las presiones estéticas, a Annabelle Sproat le llamó especialmente un capítulo en el que diferentes mujeres explicaban las discriminaciones que habían sufrido y los procesos afrontados como consecuencia de la alopecia. Un tema que sorprendió a esta abogada menorquina que trabaja también con el arte de la fotografía al descubrir, relata, «que una de cada tres mujeres tendrá algún tipo de alopecia a lo largo de su vida».
Ese dató provocó en ella una curiosidad que le condujo hasta la asociación A Pelo de Catalunya, donde pudo acercarse, con la compañía siempre discreta de su cámara, a mujeres que quisieron compartir su experiencia con esa enfermedad capilar. Encuentros distendidos, perfectos para que Sproat practique el tipo de fotografía con el que se siente más cómoda, la indirecta, y con los que reunió el material suficiente para mostrarlo en exposiciones en España y Francia.
Sin embargo, llegó a la conclusión de que las muestras «están muy bien, pero no dejan de ser algo efímero, no hay tanta profundidad», razón por la que decidió ampliar las miras de su proyecto con la publicación de un fotolibro, «Pelonas», que está financiando a través de una campaña de Verkami. Un proyecto «sobre alopecia femenina, presión estética y resiliencia. Porque transformar la sociedad empieza por mirar de otra manera», explica en la plataforma de micromecenazgo, espacio en que habla de su deseo de abrir una «conversación colectiva sobre identidad, belleza y aceptación».
Acabar con el estigma
Una aventura editorial con la que avanza hacia conseguir los dos objetivos principales que se ha marcado. Por un lado, dar a conocer la alopecia femenina «para acabar con la estigmatización y normalizarla de la misma manera que hacemos cuando vemos a un hombre calvo»; y por otro, «acompañar y, sobre todo, empoderar a las mujeres que están comenzando con ese proceso».
Poco a poco, «Pelonas», ha continuado creciendo con la incorporación de nuevos testimonios que abarcan un mayor arco de edad, geográfico y racial, para lo cual viajó a Londres y Nueva York, y al final descubrir que no hay fronteras «y que todas tenían las mismas presiones estéticas».
Un relato fotográfico y también escrito con el puño y letra de las mujeres que han querido colaborar con Sproat. «Les pedí a todas que se escribieran a sí mismas una carta de autoempoderamiento antes de perder el pelo, que respondieran a la pregunta de qué se dirían a sí mismas… Hay una especie de maridaje entre las imágenes y las cartas», explica. Propuesta que se complementa con un texto de la escritora Laura Ferrero y una portada de la ilustradora y diseñadora taiwanesa Lee Yun Chen.
Sin ánimo de lucro
«Pelonas» es un proyecto editorial sin ánimo de lucro, con su periodo de recaudación entrando ya en la recta final y cerca de cumplir su objetivo. La intención es que si se supera la cifra estimada para cubrir los costes se invertirá en la edición de un mayor número de ejemplares, con lo que la fotógrafa avanzará en su propósito de ser un altavoz, a través del arte, contra la presión estética.
«Para mí la fotografía es un canal de denuncia y de comunicación para explicar situaciones», un arte que utiliza para «intentar dar visibilidad a las cosas que a lo mejor no son tan visibles, pero siempre a través de una conexión con el sujeto. Me gusta la fotografía indirecta, más pausada, porque consigue conectar con el público mucho mejor», concluye.
La alopecia femenina existe, pero afirmar que el 33% de las mujeres la va a padecer es cuando menos una noticia sensacionalista ¿Cuántas mujeres conocen ustedes con alopecia? O es que han cambiado las hormonas femeninas y aumentan en las mujeres las masculinas? Vaya noticion haganselo mirar por favor