Defienden desde el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo que «continuamos siendo los grandes olvidados de las políticas culturales». Una reflexión que ha llevado a convocar un cierre temporal a nivel nacional que comenzó ayer y se prolongará hasta el próximo sábado. Acción que también está teniendo efecto en Menorca, aunque a través de diferentes manifestaciones.
Lo que parece claro es que todo el mundo está de acuerdo en que urge una bajada del IVA, actualmente del 21 por ciento en el caso de las galerías y del 10 aplicado a la venta directa de los artistas.
Tres galerías se suman al cierre
En la Isla bajan estos días la persiana tres negocios, Encant y Artara en Maó, y Etesian en Ciutadella. Por otra parte, un buen número de galerías se adhieren a la reivindicación continuando con la actividad, mientras que otros no paran porque combinan su negocio con otros trabajos complementarios. El arte local, aunque poco organizado, va a una, mientras que las firmas que llegan de fuera, con una actividad estacional, también mueven ficha. Cayón y Albarrán Bourdais, con sede también Madrid, se han sumado al cierre en la capital.
Desde la galería Encant, Elvira González alude a la «desigualdad» que ese 21 por ciento supone frente al resto de países europeos, como por ejemplo Francia (5,5 por ciento), Portugal (6), Italia (5), Alemania (7) o Bélgica (6), solo por citar algunos.
En un panorama insular en el que el volumen de clientes extranjeros ha aumentado notablemente en los últimos años, el IVA «dificulta la actividad», reconoce González, quien no duda de que una bajada del IVA aumentaría las ventas. En la galería Artara, su responsable, Andrés Moll, sostiene que la reducción del IVA «es algo razonable» y además podría ser un aliciente «en estos tiempos en los que todo está bastante paradito. El 21 por ciento influye mucho en la actividad y la rotación de ventas».
Desde la otra punta de la Isla, en la galería Retxa, el problema se ve con los mismos ojos, aunque en este caso con la actividad, ligada a la enmarcación, se ha optado por no parar, aunque sí se han manifestado públicamente a través de redes sociales. Desde la dirección, Susana Marquès pone el acento en la «incongruencia» que supone la diferencia en la fiscalidad cuando el artista vende directamente, caso en el que el IVA es del 10 por ciento, lo que considera «descompensado». Un «desfase» al que también aluden desde la galería mahonesa Kroma. «Si nosotros fuésemos exclusivamente galería de arte, sin duda nos sumaríamos», añade Sebastià Moll.
Los artistas apoyan la reclamación
Como era de esperar, los artistas consultados apoyan la reclamación de las galerías y, obviamente, verían con buenos ojos que se redujera también su IVA a niveles europeos. «Apoyo a las galerías porque son necesarias, hacen gestiones que nosotros no podemos», recuerda el pintor David Monrós. En esa misma línea se pronuncia Maties Sansaloni, quien además de artista años atrás fue galerista al frente Xibau: «Son negocios que sufren para mantenerse, y el tema del IVA hace que se compita en inferioridad de condiciones».
Cabe recordar que antes de 2012 se aplicaba un tipo reducido del 8 por ciento a las ventas de arte de las galerías, pero ese año se subió al 21 con el gobierno de Rajoy por la crisis. La reclamación actual viene avalada por una directiva europea que permite reducciones situadas entre el 5 y el 8 por ciento. Otros sectores, como el cine, consiguieron en 2018 bajar del 21 al 10 por ciento.
Sensa ànims d'ofendre a ningú, trop ,que lo que es ven a ses galeries d'art, no es res de primera necessitat com per baixar aquest impost, hi hauria moltes altres coses amb mes motius.