La escultora Nuria Román y el pintor Francesc Florit Nin comparten el espacio de Sa Il·ustrada, la antigua casa del capitán Roca en la calle Anuncivay de Maó, en un interesante diálogo artístico, con el título «Del pensamiento al cosmos». Se puede ver hasta final de este mes. La exposición se presenta como una conversación entre lo íntimo y lo universal, «entre el pensamiento humano y la dimensión cósmica que lo envuelve».
La muestra articula un recorrido en el que las pinturas y dibujos de cabezas de Francesc Florit Nin —formas que remiten al cerebro, a la identidad y a la multiplicidad de miradas— entran en resonancia con la serie «Eclipsis» de Nuria Román. En esta, la artista explora la relación entre luz y sombra como metáfora de los procesos de transformación. Entre el interior, el cerebro y la conciencia, y el exterior, el cosmos, la exposición conjunta habla sobre todo del ser humano, y del pensamiento como su motor esencial.
Un taller abierto
La muestra ofrece otros alicientes, en forma de experiencia de los visitantes a una especie de taller abierto. «Eclipsis» y «Variacions» son «un espacio vivo en el que los procesos de trabajo de ambos artistas se hacen visibles y accesibles al público». Durante los días de apertura, son los propios Nuria Román y Francesc Florit Nin quienes habitan el espacio, abriendo sus estudios a la visita, generando encuentros directos, conversaciones y una experiencia cercana con la obra en proceso. No solo se comparte el resultado final.