Una semana después de su clausura, los responsables del Raw Photo Fest, que se celebró entre el 7 y el 10 de mayo en Alaior, han hecho balance de la primera edición del evento cultural. Y la valoración, explican, es muy positiva a la vista de las cifras registradas. A lo largo de los cuatro días, cerca de 2.000 personas se registraron para ver las 23 exposiciones que se repartieron por diferentes rincones de la población. Por otra parte, las conferencias, debates y presentaciones se llenaron hasta completar el aforo, añaden.
La buena acogida del festival ha servido para que los organizadores, Christelle Enquist y Jorge Delgado-Ureña, hayan confirmado que habrá una segunda edición y que se celebrará en 2028. Así, la iniciativa impulsada por The Raw Society será bienal, tal y como se había planificado inicialmente. Sin embargo, la actividad no para: «Ya estamos trabajando en nuevos proyectos e ideas para los años intermedios», avanza Enquist.
Los fotógrafos y promotores culturales explican que cuando hace dos años nació la idea de organizar el festival tuvieron varias cosas claras que consideraban «fundamentales». En primer lugar, que la cita tenía que ser internacional y debía celebrarse fuera de la temporada alta «para ayudar a desestacionalizar». Por otra parte, querían que atrajera a fotógrafos, pero también a personas que nada tenían que ver con ese mundo: «Soñábamos con crear algo que fuera menos un festival de fotografía tradicional y más un espacio para encontrarse, descubrir, conectar y compartir historia».
Por último, «necesitábamos que el pueblo de Alaior hiciera suyo el festival, que lo sintiera como algo propio, porque sin ese sentimiento no tendría futuro», concluyen los organizadores.